domingo, 26 de abril de 2009

Para ver de sus ojos la dulzura de luz

En cuanto a la tristeza que dices, hay quien afirma que lo mejor es un buen tristicida. Los hay auténticos, dicen, que matan las penas de raíz. Que no dañan los brotes nuevos, los brazos frágiles, que no ponen la tez amarilla ni la risa hueca. Soy escéptica al respecto. Pero incluso quien los defiende admite que es difícil encontrar la fórmula mágica.

Evita entre tanto, en lo posible, tratamientos agresivos con efectos secundarios de rebote. No abuses de la ironía. A veces se confunde con la inteligencia. Si no encuentras un buen tristicida, lo mejor es aplicar un masaje con efecto inmediato para aliviar los síntomas. Uso tópico, directo a la zona afectada. Si notas escozor de ojos o un nudo en el estómago, abandona. Coge la pluma y vuela. Déjate acariciar los labios por el sol sin diluir o por la lluvia en gotas, si es que llueve.

Llama a quien quizá te pregunte si duele, pero asegúrate de que pregunta sin hacer daño. Busca un espejo que no te mienta, pero que te favorezca. Un espejo que te vea como eres, de cristal. Que no te pida que le demuestres nada.

Para demostrar, ya están las matemáticas.

10 comentarios:

Duenda. dijo...

¿toc, toc?

La cónica dijo...

adelante!

Orologiaio dijo...

Buenos consejos para empezar la semana, sí Señor.

Chucho dijo...

Creo que irá a la puerta de la nevera, más allá de la tristeza puntual, aquí hay recetas que parecen muy válidas para el uso cotidiano.

(El título es mágico.)

koldo dijo...

Me ha gustado mucho, aunque a veces piense que la búsqueda de tristicidas es más por miedo a la vida que por deseo de alegría

Kaos Baggins dijo...

las matematicas demuestran, pero tambien quieren ser
el 13 recuerda cuando no le miaban con miedo
el uno se siente desnudo y le pide trazos al 44, que no se los puede dar por que se fue de parranda

asi que el 1 se esconde bajo el paraguas y se apoya en la pared, se confunde con el 7, y el % que pasaba por alli se entretiene hablando de futbol con el 10,
que le recuerda a maradona, por que el 10 es argentino

y cuando escampa se suman y multiplican y se van a tomar helados

y todo esto para decir que tienes razon, que habra que visitar la heladeria del compadre de la pampa

La cónica dijo...

son recetas de la abuela, del manual de buenas prácticas...

el título es del poema aquel La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?, de Rubén Darío.

Cuánto honor, mis notas en tu nevera, Chucho.

Koldo, hay tristezas que conviene desterrar rápido, casi automáticamente. el deseo de desterrarlas ya me parece un triunfo, a veces. pero tienes razón.

Kaos, entre tu teoría de números y que cuando vayamos estaremos a primeros, a los helados, invito yo.

Anónimo dijo...

Lo venden en farmacias? Yo te llamo a ti.

Un beso, preciosa. (Y precioso)

Clau

Milagritos Takamori dijo...

Los tristicidas son como los callicidas, si los dejas demasiado rato te hacen quemaduras. Y luego no sábes qué sandalias ponerte para evitar agravar callo y quemadura

La cónica dijo...

Clau, no se vende. te lo dan los alrededores y te lo das tú misma.

Milagritos, cuánta razón tienes, no lo había pensado...