viernes, 27 de febrero de 2009

lunes, 23 de febrero de 2009

Prefiero mi libro de bolsillo

Paisaje cotidiano de rostros
absortos en la nada levemente mecidos
por la marcha de un tren de cercanías.

Al fondo del vagón una mujer
no tiene dinero, no quiere molestar
no tiene trabajo, su voz rompe
el compás del traqueteo, sus ojos
se lamentan apagados.

De los viajeros,
sólo uno enciende la mirada por encima
del periódico gratuito.

En un asiento
deposita pieza a pieza dos billetes de veinte,
lo suelto, las tarjetas, las claves apuntadas
y con un solo trayecto cancelado,
un bono de diez viajes.

También quiere que se lleve el reloj.

Ella coloca el bono,
las tarjetas, las monedas,
las claves, los billetes de veinte
en la cartera.

La cartera en las manos de él.

No intercambian palabra. Él intenta decir
mi dinero es tan bueno como el de otro cualquiera

mis monedas son buenas.
Pero no dice nada.

Yo no miro
y sin embargo, veo que bajan juntos
llevados del silencio de las manos.

Si esto es amor, yo francamente
prefiero mi libro de bolsillo.



lunes, 16 de febrero de 2009

La poeta le da al play

Cable Hogue tiene en su blog una sección en marcha que se llama El poeta le da al play. En ella hay poemas leídos por los autores que cuelga periódicamente. Aún hay pocos, porque es una sección nueva. Este mes, La cónica le da al play en la sección, así que podéis encontrar ahí dos poemas: Mujer de poca fe y Con la misma piedra (antes Con determinación).

Con mi voz dulce y aterciopelada, que igual no la conocéis, y mi cara redonda y sonriente con un restaurante en La Latina de fondo.

Muchas gracias, Cable por hacerlo posible. Estoy encantada.

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Nota mental: Gracias a Ch. por hacer que el blog se note más mío, y a C. por buena anfitriona, y a Cable, por recibirme en su blog.

viernes, 13 de febrero de 2009

Re: El amor, ¿otra forma de afasia?

afasia.

(Del gr. ἀφασία, imposibilidad de hablar).

1. f. Med. Pérdida o trastorno de la capacidad del habla debida a una lesión en las áreas del lenguaje de la corteza cerebral.




debió ser el silencio total de dos amantes. ya me caben cada vez menos dudas. se acabaron los sonidos guturales, los golpes de esternón para lucir palmito, se acabó devorarse con los ojos pero aún quedaba más. inventaron, esa es mi hipótesis, para seguir bebiéndose, las palabras. desde entonces es imposible pronunciarlas, algunas veces.

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En respuesta a Roberto, por este poema. Hay versos que me dejan sin palabras. Los de Roberto, sin embargo, me suelen despertar las ganas de escribir. Fue justo después de escuchar a Manuel Rivas en un café literario, también he de decir. No os lo perdáis si tenéis ocasión de escucharlo. Además de gran escritor, gran contador de historias. Ganas dan de escucharlas, de saberlas, de inventarlas, de escribirlas.

martes, 10 de febrero de 2009

Los cordones de los zapatos

Qué fácil fue decir
no sabía lo que hacía
debió perder la cabeza,
Dios lo perdone.

Qué fácil fue creer
que fue un capricho
que fue la maldición
de un gen atravesado.

Pero no fue tan fácil
en la celda amarilla
encontrar la salida sin ventana.

Lo hicieron posible
la tubería del gas,
el taburete
y los cordones
de los zapatos.
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Ejercicio del taller: Un poema exprés con los cordones de los zapatos

martes, 3 de febrero de 2009

Naufragio


Hemos salvado la vida,
como un pájaro
de la trampa del cazador;
la trampa se rompió
y escapamos.

Salmo 123







Ocho años y un día
-recuerdo bien la fecha-
zozobrando. Saltaste
de barco en barco de papel,
luego al vacío. Grabé el momento
en la memoria sin pulsar ningún botón.

Ocho años -quizá más- que se abren
tus ojos, pero no miran, que pronuncias
quince, cincuenta, cien palabras
a una hora fijada cada día
ni opinión, ni queja ni argumento,
palabras huecas. Nada más.

Saltaste buscando el horizonte, dices.
Buscando. La vida es, pero tú
te la imaginas. Lo prefieres así.

Hay aves -dices- que sólo pueden
vivir entre barrotes
que sólo encerradas cantan.
Y lo dices con las alas rotas
en la jaula, riendo a carcajadas
tus risas de cartón.

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Los naufragios me rodean, por todas partes.