jueves, 25 de octubre de 2007

¡A la hoguera con ellas!


El 9 de octubre, en uno de los primeros ejercicios del taller de este año, nos proponía MJ salvar palabras de un naufragio. Una cada uno. Sobrevivieron

luciérnaga/posible/sutil/
abecedario/Cuenca/
hola/soñar/money/gato/
siete/agua/tú/limpieza/
música/amor/S.O.S/comer

Pido palabras para quemar. Por inflamables, por brujas. Valen de plástico o de cualquier materia. Valen adverbios que merezcan ser echados al fuego, por si arden. Con alegato de culpabilidad o sin juicio previo. También vale salvar alguna de la hoguera, si se quiere, o incluso calcinar alguna de las indultadas más arriba. También sólo si prenden o dan calor, que octubre se está poniendo frío.

viernes, 12 de octubre de 2007

Palabras (in)combustibles

El tacto de tus pétalos
el olor de tus nubes
tu risa de colores.

Son sólo algunas
enumeraciones
inertes
de sentidos.

Imágenes en sepia con fondo de cartón.
Humo.
Las atraviesan los gusanos.
Pasa el tiempo
y no llegan
a carbón vegetal.

Prefiero las palabras de plástico
al tenue crepitar de la leña mojada.
Quizá huelen peor.
Podrán ser tóxicas.
Pero al menos
arden.

domingo, 7 de octubre de 2007

Huele a alcanfor

Las manos repasan las perchas.
Descartan. Tropiezan
en un vestido azul de hilo.
Hace cosquillas en los pómulos al pasar.

Después del carmín,
después de las hebillas y el taxi
él espera.

Asisten atentos al desfile.
Perfilan las sonrisas.
Escogen las palabras.
Sobre la pasarela
lugares comunes.
Cruce de datos acicalados
para la ocasión. Elegantes.
Incómodos. Rancios.

No hay encuentro.
La misma soledad más evidente.
El mismo silencio, corrompido.

Un par de besos mustios de despedida
(saben a vinagre)
y un abrazo.

Huele a alcanfor.