miércoles, 22 de abril de 2009

Aritmética elemental

Hoy es martes y en Badajoz son las cuatro y veinte de la tarde. Para Álvaro comienzan los minutos más lentos del día. El sol de mayo a estas horas de la tarde es incompatible con la aritmética. Eso lo saben en Lima, como diría el maestro.

En Lima son las nueve y veinte de la mañana. Gabriel llegó puntual a la escuela y está sentado en el pupitre quince minutos antes que sus compañeros. Alguna legaña estorba, pero él se afana y emborrona el cuaderno como un autómata.

Los últimos diez minutos de la clase los dedica Pedro a preguntar las tablas a los niños. Álvaro agacha la cabeza o hace que escribe. A veces confunde 7x8 con 6x9.

¿6x9? -pregunta el profesor.
¿56? -pregunta el niño.
¡54, Álvaro, son 54! Son 54 aquí y en Lima.

En Lima, entretanto, Gabriel escribe bajo la mirada atenta de la señorita Marleny: 6x9=54, 6x9=54, 6x9=54... Doscientas veces, le dijo.

Seis por nueve son cincuenta y cuatro, pero en Badajoz no lo saben todos. Tampoco lo saben en Lima.

5 comentarios:

Orologiaio dijo...

Y me llevo seis

(o cinco)

:)

Jesús dijo...

Pues yo copiaba bastante más que en Lima, dicho queda. Pero bastante más, ahora que lo pienso.

(Cómo no iba a esforzarme por intentar agradar al 30% de los lectores de mi blog? (Es decir, tú propiamente dicha, Cónica :) ))

La cónica dijo...

Orologiao, ya sé que tú, donde te llevabas una, te llevas dos...

Jesús, yo también copiaba. El 30% de los lectores no pueden equivocarse. Somos pocos, pero ya seremos más. Privilegiados sí que somos, está claro.

Besos

Cable Hogue dijo...

Yo copiaba lecciones enteras de física, más de una vez... Castigos extremos.

Me gusta la manera de hilar el textos.

P.S: Hacía mucho que no me pasaba por aquí... Lo siento!

La cónica dijo...

Eso intentaba hacer: hilvanar dos historias, dos lugares.

Yo copiaba 6x9=54, en el recreo.

Besos!