martes, 21 de abril de 2009

Hábitos de trabajo

Los niños tenían sólo cinco años. Afilaban los lapiceros y ponían las virutas en un cucurucho de papel. Le cerraban la boca y lo guardaban en el cajón. Sacaban la goma de borrar. Dibujaban el dinosaurio. Empapelaban después las mesas con periódicos y sujetaban el dibujo encima con papel celofán. Se ataban unos a otros los mandiles. Se arremangaban hasta los codos. El maestro ponía agua en todos los vasos de plástico. Entonces, y sólo entonces, sacaban los pinceles perfectamente limpios y abrían las témperas. En aquel tiempo, los niños de cinco años todavía pintaban con témperas.

Yo miraba aquel dinosaurio, porque yo sé bien que es un dinosaurio, y recordaba las palabras del maestro: Sentarse a pintar es como sentarse a comer. Lo primero: poner bien la mesa. Nadie come sin colocar el mantel, luego los platos, los vasos, los cubiertos, el agua, el pan, las servilletas.

Miré aquel dinosaurio descolorido y entonces, sólo entonces, me di cuenta de que llevo meses comiendo cada día sin sentarme a comer.

7 comentarios:

una vida lo que un sol dijo...

mi abuela ponía siempre el pan en un cesto y me traía un vaso de agua debajo de un plato...
mi abuela no pintaba, no, pintó mucho en mi vida, y me enseñó cosas... que quedarán en mí siempre.

Sí, el dinosaurio hay que cuidarlo... aunque no lleve premio.

Besos!

PD: los dioses son sólo una excusa en mi post, o una frase que sonaba bien. :D

koldo dijo...

a mí me gusta poner la mesa: me parece importante darte cuenta de lo que haces

La cónica dijo...

poner la mesa me trae también a la infancia, una vida lo que un sol. Recuerdo la cantinela de mi madre, cuando le preguntaba qué llevaba a la mesa: el mantellosplatoslos asoslos cubiertos, elaguaelpanlasservilletas...

los dioses y el miedo sonaron fenomenal.

koldo, a mí también me parece importante, pero a veces pasan días sin darme cuenta.

besos!

Orologiaio dijo...

Los hábitos están para cuidarlos... y todos merecemos el magno privilegio de unos minutos al día de asueto gastronómico... que no nos quiten también esos pequeños homenajes cotidianos, mujer.

La cónica dijo...

no nos los quitan. es un parar y darse cuenta, sólo.

Clara dijo...

el lunes pusimos la mesa, y qué mesa señores!!!

Antonio dijo...

En la vieja castilla, la mesa es un altar y como altar tiene su ritual. Las prisas no son buenas y le hacen perder a la vida el salero. Poner la mesa es parte de la cultura y la cultura nos define.