domingo, 8 de marzo de 2009

Una noche sin ti

Después de tanto tiempo

con tu huella en mi piel por las mañanas

anoche ya no dormí contigo.


Me acosté con el vértigo

del hueco en tu lado de la cama.


Me enseñaste a soñar alguna noche

te lo concedo. Pero nunca te quise.



Te llevo aún en la sangre,

aún me hierves. Están frescas

tus marcas en mi cuerpo.

Duelen todas. Quiero

dejar de llorarme las heridas

alejarme del campo de batalla

respirar, por ejemplo.


Concederme caprichos por el día

como un aguacero de mañana.


Te desprecio ahora

en el instante único

en que despierto al sueño

y espero el día

-llegará-

en que no cuente las noches.

2 comentarios:

cacodemo dijo...

intenso poema de desamor. vértigo, desprecio, hervir...la primera noche sin ti se corresponde con la virulencia de estos términos. las historias de desamor son las únicas que son de amor verdaderamente. Es redondo. enhorabuena.

La cónica dijo...

gracias, cacodemo. no sabía si dejarlo casi al principio: te lo concedo. pero nunca te quise. y tomar el resto como notas para otro poema.

un beso