domingo, 7 de noviembre de 2010

A propósito de Sylvia

benditos sean, Sylvia,
el miedo y en el fondo, la desgana.
y bendito sea el horno eléctrico
y bendigo la bendita sustancia,
si es que existe,
que nos engancha
por la curiosidad o por los huevos
y no nos deja irnos justo ahora,
sin pitar prórroga,
sin ver qué pasará en cinco minutos,
sin ver si se deshace el nubarrón
o estalla la nevera.

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Me da pie Txe Peligro, mejorando lo presente, mi poeta favorito en la red.
Que nadie llame a urgencias. La vida no es perfecta, pero engancha.

2 comentarios:

Roberto dijo...

cónica...vi la revolta de LLach...es acojonante. Estuve toda la película con un nudo en la garganta.

la onda expansiva de tu poema llega intensa

Noe Palma dijo...

bueno, te cuento, estoy recorriendo diferentes blogs. y te encontre. realmente me encanto visitarte, y espero seguir leyendo aun mas, sobre lo que haces.

te mando saludos, hasta luego!!