viernes, 15 de octubre de 2010

Luna de verano

Yo he venido aquí a pedir la luna.
Llena, descomunal, anaranjada
sobre la orilla de dos continentes.
La luna, por favor.

Vengo a hacer memoria del trípode
temblando en la cornisa
memoria de ti que capturabas
incluso la llamada que se oía
desde cada alminar de la ciudad.

Vengo a renegar del destino.
Vengo a maldecir la herida
por si esta vez no deja cicatriz.

No encuentro en las palabras inquietud.
Revuelvo en la memoria de la piel
y no guarda registro de tus huellas.

La luna y el insomnio
las miradas en ruinas
el vacío que queda en el estómago
y las islas doradas, las murallas oscuras
son jornadas de un viaje de verano.

Son lugares donde no volveré
que habitan ya el recuerdo con ternura.

7 comentarios:

nrq dijo...

querida luna: ahora que se como es tu cara oculta me encuentro mucho mejor...

María García Zambrano dijo...

Me gusta muchísimo compañera. Una belleza en forma y contenido. Desde el primer verso.
Se te echa de menos en los pasillos, con esa complicidad recién estrenada, que no me dio tiempo a degustar como quisiera.
Y el blog no es suficiente, no. Pero ya hablaremos de otra forma.
M

Jose Zúñiga dijo...

Es un bello, triste (o no tanto) poema. Me gusta su estructura, cómo se desarrola hasta llegar a ese colofón de ternura y olvido.
Bs

Ps.- ¿Nos vimos ayer? Con tanto jaleo estoy perdido.

Orologiaio dijo...

Tus declaraciones de intenciones me llenan los ojos, la sonrisa y el pecho :)

Delgaducho dijo...

El recuerdo, tierno, no es sino el pasado "pasado" por el chino, convertido en fino puré sin tropezones ni hebras que atragantan, no es ese recuerdo tierno sino aquel zumo de naranga amarga al que el tiempo le ha añadido dos cucharadas de azucar.
Joder, parece que te estoy regañando...jaja.
Descomunal poema como siempre.
Besos.

La cónica dijo...

Gracias por vuestros comentarios.

nrq, la imagen de la cara oculta de la luna no la tengo...

María, tengo ganas de compartir poesía contigo mañana.

José, no nos vimos, no. Ya me explicó María: la viste a ella. Tristeonotanto, sí... me alegra que te guste.

Orologiaio, llenarte la sonrisa, eso me gusta :D

Delgaducho, el pasado pasado por el chino... cuánta razón tienes. Hay que cuidar el estómago y hacer bien la digestión de la naranja amarga. Del estómago nacen los poemas audaces.

Besos a todos (no sé si leeréis esto ya...)

Perro Verde dijo...

me re copó, me hizo sentirme bien