domingo, 1 de mayo de 2011

Sujeto elíptico

Después de haber dejado notar varias veces por la conversación y por descuido lo extravagante de su pensamiento, Basilio decidió que convendría que su discurso pasara desapercibido. Fue desterrando de su léxico las expresiones más elaboradas. Desaparecieron gradualmente las citas en latín, las oraciones subordinadas, algunas palabras polisílabas y adjetivos arcaicos o demasiado certeros. Temía volver al hospital si alguien daba la voz de alarma al percatarse de que el discurso parecía confuso o incoherente. Comenzó a hablar más bajo, porque la palabra es la expresión que delata al pensamiento. Para pasar desapercibido, colocaba la mano delante de la boca e intentaba cambiar el timbre de la voz, de forma que sus palabras no parecieran suyas.

El informe médico recoge que Basilio respondía a las preguntas del doctor Rodríguez omitiendo una letra más cada vez en sus palabras, de forma que a partir de la cuarta o quinta pregunta las frases eran del todo ininteligibles. A falta de más síntomas, aconseja retirar la medicación. Recomienda, eso sí, internamiento indefinido hasta que este silencio absoluto, que dura meses ya, remita. Un hombre que oculta su pensamiento de un modo tan vehemente no puede tener nada bueno en la cabeza.

4 comentarios:

629 dijo...

corto pero muy elaborado ¿no?

la cónica dijo...

eran deberes del taller, pero no los había escrito. pensé en la historia unas pocas de veces, así que esta vez fue un poco distinto, en lugar de emborronar mil veces, salió casi solo...

hacía tiempo que por aquí no paraba este autobús, gracias por pasarte :)

clara dijo...

Inquietante... En fin, hay campos en los que es difícil no inquietar.
¿Qué tarea os encomendaron exactamente?

la cónica dijo...

nos mandaron escribir sobre una fobia de una lista que nos daban. yo elegí la fobia a la locura. intentaba que el miedo a la locura le llevara a la locura, pero no sé si se ve.