jueves, 2 de julio de 2009

Mira más cerca

Horizonte no hay
pero miremos los dos juntos al mismo sitio.
Y miraron volutas de cohibas auténticos
Y miraron los rostros difusos más allá.

Más allá había un niño
El niño no miraba más que un globo rojo
hinchado hasta el nudo
flotando entre un toque y otro toque,
pasó quien se lo arrebataba de las manos
alguien lo sostuvo un instante encima de su cabeza
y él esperaba a tocarlo y lo tocaba de nuevo.

Horizonte no hay.
Pero miremos juntos un globo anudado
pongamos el horizonte en las manos de un niño.

9 comentarios:

una vida lo que un sol dijo...

un final panorámico, La cónica...
la imagen del globo rojo flotando entre toque y toque
me encanta.
beso.

koldo dijo...

poner horizontes es una bella labor

La cónica dijo...

para poner horizontes hay que ser un poco niños, no?

cuando vi al niño y no le quité ojo de encima, me di cuenta de que lo del niño era un horizonte

me parece que necesita un par de vueltas

besos!

Chucho dijo...

Lo primero que he pensado: bien, si no hay horizonte, se crea o se dispone.
Luego, aunque debía ir en primer lugar: ¿pero cómo, no hay horizonte?
Y después, mezclando todo y perdido el norte: ¿habré de tener descendencia para tener un horizonte?

Necesito las vacaciones.

La cónica dijo...

no hay horizonte, no. te acercas y deja de serlo, el horizonte.

se crea o se dispone cuando miran dos al mismo sitio. en realidad, escribí algo de horizontes y lo escribí en una tarjeta de boda como felicitación.

el niño no era ni propio ni de ellos, sólo un niño que no tenía más horizonte que el globo con el que jugaba, y yo, a la vez, no dejaba de mirarlo. nada más lejos por mi parte de pensar en dejar descendencia...

yo empiezo de vacaciones mañana, porque hasta la fecha, sigo de baja.

saludos y bien merecidas están las vacaciones, cuando lleguen.

Susana dijo...

Pues a mí me parece un magnífico horizonte compartir la mirada hacia el mismo sitio.

Tu poema me ha recordado al cuadro de Klee, con su globo rojo, que no es más que un anticipo de un enorme horizonte.

El final, velado, me ha encantado...

Abrazos

La cónica dijo...

gracias, Susana!

un abrazo

Roberto dijo...

el globo rojo ya no lo saco de la cabeza...esta noche me sobrevuela los sueños...

tus poemas siempre fascinantes y complejos

un beso grande

La cónica dijo...

tus palabras, roberto, siempre alentadoras

besos