sábado, 10 de enero de 2009

De mal gusto

La saliva era gorda
y en la boca encajaban
los dientes amarillos,

los restos de cordero
y una lengua áspera,
una lengua blanda que lo llenaba todo.

El sabor del humo concentrado,
el asco, la despertó de golpe.

Empujó con las dos manos el cuerpo.
Consiguió separarse de la boca
y escupir. Escupió hasta cinco veces.

Después, continuó su camino.

7 comentarios:

una vida lo que un sol dijo...

la saliva gorda
una imagen muy muy muy plástica

el título lo has bordao, La cónica.

un beso fuerte.
muuas!

La cónica dijo...

mira que el título no me convence, aunque pensé en ti cuando lo leyeras, y creí que lo encontrarías de mal gusto :P

un abrazo, linda

koldo dijo...

y sigue sin más su camino, sin remordimientos ni nada??

La cónica dijo...

sigue sin más. se despertó metida en una boca. bastante tiene, no?

Chucho dijo...

Sí que es un poco desagradable, sí.. Hasta los restos de cordero, que por lo general es un manjar, resultan incómodos de leer.

Svor dijo...

Hola Conica, como va todo?
de una lengua de mal gusto, si habre sabido yo

La cónica dijo...

El mal gusto de boca se queda en la memoria, mucho tiempo.

Todo bien, Svor. Un poco de gripe, consternada por las matanzas en Gaza, pero por lo demás,...