domingo, 4 de julio de 2010

Valgo yo más que todas las banderas

La traición duerme en mi lado de la cama
se viste con mi piel, tiene mi voz
camina lentamente por mis venas
ataca a oscuras, muerde la raíz.

Tantas veces me he pasado al enemigo
tantas veces he quemado la bandera
o le he puesto los colores al revés
que aprendí
que se viven muchas vidas
que se muere muchas veces
que se cambia la trinchera y la memoria.

Que cruzarse de bando, en ocasiones
es la única forma de lealtad
que se puede tener hacia uno mismo.

8 comentarios:

Jose Zúñiga dijo...

Ni bandos ni banderas, que viene a ser lo mismo, así no hay que cambiar.
Dicho lo cual añado que dan ganas de desfilar al leer este poema, tanto ritmo lleva,

Orologiaio dijo...

Trotar entre tus versos...
Hoy me saben a coherencia descubierta :)

Ex-compi dijo...

Siempre, se vale mas que cualquier bandera que exista, el ser humano es mas que todo eso...

La cónica dijo...

claro... seguimos matando y muriendo, eso sí, y las banderas, ondeando en el mástil...

Raul dijo...

Arriba las banderas que expresan un qué se yo que que llevas dentro. Es difícil sintetizar las cosas, resumir lo que no puede ser resumido, y en ocasionse los símbolos lo consiguen. Nadie está obligado a asumirlos. No son impuestos. Y en ocasiones, la ausencia de banderas es una bandera que ondea en el mástil clara y nítidamente; tal vez, pidiendo ayuda.

La cónica dijo...

Raúl, bien por las banderas. Bien por los escudos, bien por las insignias, entonces. Me gusta esto que dices de no tener bandera como bandera. Yo me pido abanderada si hace falta, pero, y a esto es a lo que me refiero, no juraré lealtad a una bandera. Ser leal a uno mismo implica a veces abandonar banderas que se han portado, que se han defendido con toda el alma. La traición sería quedarse con el paño de colores y no ser fiel a mí misma...

Sí que son impuestas, las banderas. La nacional, por la Constitución, ¿no? Todos los hombres tenían que jurar defenderla y besarla, cuando había mili...

Leonardo dijo...

He estado leyendo tus comentarios en el blog de Jose y pues me paso por aquî para ver de cerca. Adhiero a este hermoso poema.
Un saludo
Leonardo

La cónica dijo...

Bienvenido, Leonardo. Gracias por pasarte, y espero que sea la primera de algunas veces más.

Un saludo.