sábado, 12 de diciembre de 2009

Sin miedo y en diagonal

El primer examen fue la debacle. No me lo esperaba. Nunca te lo esperas. Ellos hacían muchas preguntas en clase. Preguntaban, ¿y de dónde sale esa x al cuadrado? ¿y de dónde sale ese 2? ¿puedes hacer el apartado c del 3? La respuesta a veces era: lee el enunciado del ejercicio, de ahí sale ese 2. Con todo, yo lo tenía decidido: si no entendían, no iba a ser por falta de explicaciones. Y explicaba, explicaba, explicaba tanto que se solapaban unas preguntas sobre otras. que me interrumpían las respuestas para volver a preguntar. No necesitaban mis respuestas. Sólo preguntar. Si no entendían no iba a ser por no preguntar.

Nadie escuchaba a nadie. Yo les contestaba a veces de malos modos. Yo no sé dónde habrían llegado los gritos si M no me apacigua, sentada al fondo, con un gesto desde su silla. R no pudo aguantar más: ¡esta mujer me saca de quicio! Le di la vuelta y nos dio por reír. Una risa nerviosa.

Yo lo sabía. Fusilarme ellos a preguntas sin sentido, hacer yo que rebotaran todas las balas no hizo que entendieran mejor. Menos aún, que supieran hacer.

Corregí el primer examen. Mucho boli rojo, ejercicios enteros tachados, ya digo: la debacle. Casi el 50% tuvo menos de un dos. 80% de suspensos, en total.

Lo bueno de tocar fondo es que la cosa ya no puede ir peor. Cambiamos la dinámica de la clase. Más trabajo personal, más trabajo por grupos, menos explicaciones. Más hojas de ejercicios. Trabajan bien en grupos. Avanzamos. El clima no es de tormenta eléctrica. Es de trabajo. Propongo y escuchan. Proponen y escucho. Y se oye ¡mierda! cuando hago el paso clave que no le salía a alguien en una ecuación. Hasta tres veces, desde tres bocas distintas en el mismo ejercicio. Se grita ¡mierda! ahí cuando se ha intentado con empeño, interpreto. Así que disculpas aceptadas y seguimos.

El segundo examen cuenta el 60%. Casi la mitad necesita un 7 ó un 8 para aprobar. Empezamos antes de la hora. Terminamos 40 minutos después de que tocara el timbre. No era demasiado largo, yo creo, pero se equivocaban y volvían a hacerlo. Y otra vez. Y otra. Hasta cinco veces, escuché. A última hora había algo de histeria colectiva. Cuando a alguien le salía algo, todos nos enterábamos, y lo mismo cuando no había modo. Son conscientes de haberse equivocado tanto que preguntaban cómo tachar una cara completa de un folio. En diagonal, sin miedo y en diagonal. Esta no sé, pero la Ampliación (de Matemáticas, que también se la doy yo), la Ampliación te la apruebo seguro, me dice C. (El examen es el lunes.)

Ahí los tengo, encima de la mesa. Han escrito hasta 4 folios ó 5 cada uno.

A ver qué tal.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Grito de guerra para iniciar el trabajo: "A por ellos que son de Paracuellos"

La cónica dijo...

Lo de Paracuellos no fue como para alzar el mismo grito de guerra. Además la idea es cargarme a los menos posibles.

Clara dijo...

Bueno, no sé, a veces es cosa de medirse unos a otros y una vez caídos a la realidad buscar otro camino que sea más transitable.
Suerte, no es fácil

La cónica dijo...

Clara, justo eso. Me voy a apuntar la frase, de hecho. En la corteza cerebral.

Mañana veremos, qué impresión tienen ellos,. Se la pediré por escrito, a este grupo.

Tengo muchas ganas de verte.

Besos.

Chucho dijo...

Me gusta la búsqueda de alternativas, rodear el muro en vez de intentar echarlo abajo, etc..

Pero ¿no hay segunda parte? ¿cómo ha ido?

La cónica dijo...

Para esta primera parte hay segunda y postre. En la segunda, los exámenes de mates salieron de media con un punto más por cabeza que la última vez.(sí!) Pero en el postre, en la Ampliación de mates, que les doy también, las notas bajaron tanto que no quise hacer la media...Así que un poco agridulce todo.

Después: propuestas, sugerencias por su parte y por la mía, las ideas bullen, las anoto febril, como si fueran el mapa para descubrir el Mediterráneo. No soy una comunicadora de masas. Pero tengo ilusión, y es sincera. Condición necesaria para que sea contagiosa, creo. Pero no suficiente, sospecho. Mucha ilusión y bien trabajada.

Necesito unas vacaciones.

Kaos Baggins dijo...

¿4 o 5 hojas de un examen? ¿que cuenta el 60% de un instituto?¿de esos que se hacen en una hora (aunque empezarais pronto y terminarais tarde)?

ummmmmm

si tengo que rellenar ese examen cuando estudiaba, y no era el megatocho de jugarse el año, y ni siquiera era la uni, lo hubiera tenido claro, solo habia dos opciones:

a) me habia fumado todas las clases y no conocia al profesor ni de vista y habia escrito un cuento de miedo en vez de las respuestas

b) me hubiera quejado por excesiva carga o fumada del profesor de turno

como la segunda opcion no creo que sea por que confio en que sepas medir, me temo que te la han jugado y esas preguntas son pantomima y mientras uno pregunta el resto juegan al mus, por que si no....