lunes, 3 de noviembre de 2008

Pudo ser fuego

Saciada por un tiempo
el hambre de lentejas y de cama
podemos morir sin cita previa,
ni cansancio ni ruido.

A las siete menos diez, sin embargo
nos despierta el veneno de otro día.
Otro jueves borbotea
más tóxico pero jueves, sin duda.

La lengua revuelve con los dientes
el café y las cenizas de nada,
porque nada se quemó.

Abrimos las ventanas. Celebramos
al tiempo la caída del mito y de la muerte
y la entrada del frío. Masticamos despacio
el humo y el veneno. Enredamos el aire
y vivimos sin miedo y sin una luz al fondo
la vida, ese drama cotidiano.

5 comentarios:

koldo dijo...

Muy chulo, cónica.
Me ha gustado eso de "la lengua revuelve con los dientes..."
un abrazo

La cónica dijo...

Gracias, Koldo. Caramelos de café y ceniza, el gusto que se queda al final y, para compensar, un adelanto: un abrazo de martes a las ocho. Concretamente, un martes :)

Chucho dijo...

Me gusta el deje amargo que me sugiere, pero todavía más la practicidad y el seguir caminando.

Anonymous dijo...

hola, cónica. tienes un mail al que escribirte? me gustaría hacerte un comentario privado.

La mujer de Koldo

La cónica dijo...

Sí que tengo, claro que sí.

la.conica112@gmail.com

Espero tu correo. Saludos