viernes, 10 de septiembre de 2010

nosotros desertamos

desertor, compañero
yo sólo quiero desertar contigo.

no sé conjugar sola el verbo éste
no sé si digo bien que yo desierto
no sé si me corriges o desiertas
no sé si se conjuga en voz activa
y solamente en noches singulares
en el instante que precede al trueno.

yo sé soñar
pero miro adelante algunas veces
y sólo veo un surco baldío.
un camino sin huellas.
ciudades que no tienen quien las nombre
solas y desoladas.

y es que algunas noches, yo, desierto.
desierto y abismo y nada más.
y esas noches recorre mi espinazo
un frío que alimenta
la posibilidad de que se cumplan
uno por uno todos nuestros miedos.

estamos casi fuera de peligro
si desertamos juntos.
me agarro firmemente de tu mano.
te miro y me acaricias la cabeza.
aún no han compartido tiempo y modo
tu pánico y el mío.

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Me da pie La hermosa disidencia de Roberto

9 comentarios:

629 dijo...

Difícil verbo para conjugar.
En soledad.

Nunca dejes que deserten los versos. Que arido futuro nos esperaría si así fuese.

Orologiaio dijo...

Me apunto las noches singulares como modelo de conjugación para lunáticos.
Intenso.

gaia56 dijo...

Felices sueños para rellenar el surco vacío que se ofrece por delante, felices noches compartiendo sueños.
Un beso.

orquidea psicopata dijo...

desierto, desertamos, desertores,
Me gusta.

La cónica dijo...

629: Tú tampoco los dejes desertar.
No a todos a la vez. Que siempre quede un verso en las trincheras aunque esté completamente rodeado del silencio alrededor. Que se pueda escuchar y que se escuche. Que atraviese con precisión láser nuestros sentidos impermeables a los que ya les resbalan las palabras, las imágenes, las cifras y el dolor. No digo que los mate, sólo que los despierte...

O.: Hay luna llena, no sé si te has fijado. Es noche singular: la noche en blanco. Los lunáticos tomaremos las calles (aunque cuando escribí esto no era consciente...) Lunáticos del mundo, ladremos a la luna.

G: Y que llueva después. Por si no nos queda con qué regar los sueños. Para que, a pesar de la sequía y de la sal del surco, crezcan. Y que arraiguen bien, que no se los lleve el viento, ni el sol ni las heladas.

Or: Fue por culpa de esos juegos que escribí esto. Leí en el blog de Roberto y empezó a surgir, en su caja de comentarios...

Besos a todos!

Roberto dijo...

des(i)erto
una y mil veces contigo...

hermosísimo!

un beso

gormban dijo...

Entre Roberto y tu me habeis dejado umm saboreando.

besos

Jota dijo...

Hay que desertar siempre, sobre todo de los ejércitos regulares (guiño a Roberto) y del hastío de los días que parecen travesías por desiertos.

La cónica dijo...

Gormban: a desertar con nosotros, y así somos tres, al menos.

Jota: desertar no me parece difícil. soy desertora por naturaleza. creyente y practicante de la deserción. pero a veces, la lealtad o la deserción te dejan en una soledad que raya lo absoluto. que no termina nunca de romper, aunque esté en quiebra.