miércoles, 16 de septiembre de 2009

En honor a la verdad, escribo a lápiz

Apuntaba los detalles cotidianos
algunos eran mínimos,
algunos eran tópicos

escribía las mismas flores
de la misma maceta
a horas distintas en el día

en el autobús

anotaba el ritmo de los intermitentes
y también la mezcla del sudor con el humo del tráfico
el caucho quemado, y antes de los giros bruscos otra vez
el ritmo de los intermitentes
el ritmo de los intermitentes.

Gracias por su visita,
todo lo reflejaba en la servilleta.
Gracias por elegir Ryanair,
todo detrás de la tarjeta de embarque.
Me encantó el regalo, gracias,
todo en la Moleskine.

Con la noche llegan esos gestos

apurar el vaso de vacío a sorbos largos
empuñar las notas en la mano izquierda
encender la lámpara en la mesilla de noche

y esos gestos

dibujan la certeza
de pasar otro día sin vivir en primera persona,
singular o plural, vivir en voz activa
pero no deja de ser una victoria
constatar que, al menos, he tomado apuntes.

10 comentarios:

Kaos Baggins dijo...

algunos usamos el papel para cosas mas graficas, o de mayor extension, para las notas breves hemos avanzado hasta la tecnologia de las notas del movil
(maldito movil, que se ha convertido en libreta, reloj, agenda, organizador, pisapapeles, camara de fotos, walkman.... al jodio solo le falta tomar cañas, comer fabada, y pedirme la paga)

en cualquier caso, y uses el medio que uses para los apuntes, sigo apostando por la improvisación como medio principal, pruebala, ayuda a vivir en primera personal
que a veces los apuntes te llevan hasta el papel de narrador sin participacion activa

La cónica dijo...

odio escribir SMS. prefiero llamar, aunque salga más caro. me salen agujetas en los bíceps de todas las falanges.

tomo notas para las clases, sobre todo, pero no las suficientes. por lo demás, no debes preocuparte. los versos reflejan la vida en parte , pero quien escribe tiene vida aparte. y ha quedado esta tarde, y va con la hora justa, por cierto...

hacemos un tú y yo y los que se apunten en la barra del bar que quieras. qué tal el domingo?

besos

chucho dijo...

¡Qué bueno!
(Lo de el ritmo de los intermitentes es enorme, enorme y muy tuyo, yo creo que incluso lo hubiera puesto tres veces.)

Como adicto a tomar notas en el metro, en la cola del registro, mientras se enciende el pc o en el wc, a veces me parece que me voy convirtiendo en un personaje bidimensional, negro o azul sobre blanco. Menos mal que, efectivamente, de repente te das cuenta de que llegas tarde a tomar una caña y vuelves a sentir la piel y los huesos y la carne.

Uh, menudo rollo, pero es que me ha gustado mucho.

La cónica dijo...

Chucho, me alegra que te haya gustado el ritmo de los intermitentes.

Lástima que no compartamos wc,porque a mí lo que me gusta ahí es leer, y no siempre hay algo a mano, etiquetas de champús aparte.

Me animas a seguir escribiendo. ¡Gracias!

j.fabre dijo...

A mi también me ha gustado mucho.
Gracias, maestra.

La cónica dijo...

a ti, j.fabre. pero no soy maestra, sólo soy profe

una vida lo que un sol dijo...

robert walser también escribía a lápiz...

La cónica dijo...

y yo que no lo he leído aún, con la de veces que te he escuchado hablar bien de él...

Roberto dijo...

a lápiz, a boli, con estilográfica, con el word...como quieras..pero sigue, no pares de escribir!

que gustito volver a tu "soledad"...está soleado por aqui, un sol de invierno que me encanta...

un beso

La cónica dijo...

Gracias, Roberto... últimamente escribo fuera de casa, en las cajas de comentarios, como en la tuya. Trabajo demasiado estos días, no dan las fuerzas para textos propios y escribo sacando punta a los ajenos. A veces, demasiada punta. Estoy cansada y se nota, en fin...

Siempre serás bienvenido en mi soledad a punto de romper. De romperse.