lunes, 24 de agosto de 2009

Con la misma canción

También a mí me pasa algunas noches
que deambulo por bares sin buscarte
me asomo en cada barra sin embargo
y pienso que tu voz me nombra por la calle.

Tampoco creas que estoy tan decidida
a sacarte del club de los idiotas
donde descansas siempre, donde maceran
aquellas golondrinas y aquellas mariposas.

Tan hondo cuajó ya saber que no se puede
que se ha esfumado la necesidad
de verte alguna vez y que eso me asegure
que es imposible ya.

También a mí me cansan los domingos
tan hinchados de sol y de campanas
el reloj de la torre de la iglesia
marca la retirada.

18 comentarios:

chucho dijo...

Me gusta mucho el tercer cuarteto, creo que por recordar la calma que viene después de que se esfume la necesidad.

Por otro lado mi voz estuvo cerca de nombrarte por la calle hace poco, lástima que no fueras tú.

La cónica dijo...

No dejes de nombrarme, por si acaso, Chucho.

Nacho Palomar dijo...

Magnífico poema..

Muy sabinero me parece (mis favoritos).

besos.

vraiment chic dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
La cónica dijo...

tengo una canción de sabina en la cabeza hace días, y tiene la culpa del ritmo de estos versos. probablemente les haya robado algo más que el ritmo.

me alegra que te guste!

Orologiaio dijo...

Mariposas maceradas...

Seguro que saben a hiel.

:S

la cónica dijo...

no parecen plato de gusto, la verdad

nrq dijo...

Deberias volver a calzar aquellos zapatos matadores y darte una vuelta por el club de los idiotas hasta que se quede sin socios preferentes. Pero ten cuidado: no te fies de los zapatos que caminan por donde ellos quieren. Si te aprietan, vuelve descalza a casa.

La cónica dijo...

Me pasé por la sede central, hace unos días, pero olvidé las botas de matar. Mal para mí, que me quedé tocada. Aunque el club estaba desierto, despertaron los fantasmas y los escalofríos.

Por cierto, que no sé si dices los zapatos dorados o las botas de matar del poema aquel, que perdí en algún cuaderno...

Besos!

nrq dijo...

Los fantasmas son recuerdos, ilusiones, imagenes del pasado que no hemos sabido despedir. Son lo contrario a lo que existe.
Los zapatos son aquellos que venian con complementos: un pelo color violin, un vestido negro de tirantes y tú dentro de el. (poema perdido el 8/05/09)

bss,

La cónica dijo...

nrq, yo lo que necesito es escribir un poema de fantasmas. lo tengo a medias, a ver si acaba de salir.

ya me acuerdo del texto que dices: esa es la actitud, supongo, para no salir descalabrada.

pero sí que había un poema con botas de matar, oscuro, de bares, creo, que a una compañera del taller le gustaba mucho y se perdió en un cuaderno de espiral, ...

Susana dijo...

Curioso cómo la elección de los zapatos nos acaba por modificar la dirección de la cabeza. Cuando miramos atrás por si ellos nos llaman, hay que calzarse las botas de matar, sí; es lo más parecido que conozco a usar tapones para los oídos anti-idiotas.

Me ha encantado el poema, como ya me tienes acostumbrada.

Un abrazo.

La cónica dijo...

lo de idiotas, conste, es con mucho cariño, demasiado quizá, igual ese es el problema... ése y salir con la guardia baja y zapato plano.

besos!

Susana dijo...

Por supuesto, La cónica, que si el cariño fuera el adecuado habría menos espejismos auditivos... Entre tanto baja ese cariño, hay que subir guardias y tacones. Es lo que hay para mantener un equilibrio, ¿no? ;o)

Besos para ti también!

Lalaith dijo...

Yo creo que ese poema que tú dices de los tacones ed matar lo publicaste en el blog, me suena muchísimo.

Yo me pondría tacones más a menudo, pero entonces tendría que mirar a casi todo el mundo que conozco por encima del hombro... y no me gusta esa actitud.

Saludos!

La cónica dijo...

A veces, o se mira desde arriba o se empotra la cabeza en los hombros hasta abajo, muy abajo. No soy yo partidaria de los tacones, aunque no miremos tú y yo desde la misma altura, pero para casos de emergencia, tengo unos dorados y unos negros, unas plantillas de silicona y una crema estupenda para pies doloridos.

una vida lo que un sol dijo...

Repiqueteo y círculo.
Son dos palabras que me vienen a la cabeza cuando lo leo. Me ha gustado mucho La. Tienes que andar con unos tacones preciosos y pisando fuerte. Porque tú lo vales.
Y en otro lugar, creo yo.
Ciaoo bella!

La cónica dijo...

Pues sí, tienes razón. Más que la misma canción es el mismo repiqueteo, porque a canción no llega. Círculos, sí, sí. Recuérdame, cuando haga amago de volver al lugar de las apariciones, que no tiene sentido.

Because we're worth it, yeah!