miércoles, 12 de junio de 2019

desertar


Desertor, compañero
yo sólo quiero desertar contigo.

No sé conjugar sola el verbo éste
no sé si digo bien que yo desierto
no sé si me corriges o desiertas
no sé si se conjuga en voz activa
y solamente en noches singulares
en el instante que precede al trueno.

Yo sé soñar
pero miro adelante algunas veces
y sólo veo un surco baldío.
un camino sin huellas.
ciudades que no tienen quien las nombre
solas y desoladas

Y es que algunas noches, yo, desierto.
desierto y nada más.
y esas noches recorre mi espinazo
un frío que alimenta
la posibilidad de que se cumplan
uno por uno todos nuestros miedos.

Estamos casi fuera de peligro
-me agarro firmemente de tu mano-
si desertamos juntos.
aún no han compartido tiempo y modo
tu pánico y el mío.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Versos antiguos. No sé por qué los escribí, pero me los he encontrado en borrador. Los subo para encontrarlos. Porque me interpelan, de otra manera, seguro, también ahora.


2 comentarios:

Spiff dijo...

Desertar, estupendo verbo. Él y todos sus primos: dimitir, desistir, desentenderse.
Sólo habría algo mejor que desertar cada día de algo un poco hasta ser desierto y sería hacerlo acompañado.

la cónica dijo...

Yo sigo desertando, como siempre. De otras formas, eso sí. Encuentro fundamental tener al menos algunos apoyos a la hora de desvincularse. Desertar da un poco de vértigo, es difícil y siempre hay alguna "voz amiga" que tacha el movimiento de deslealtad o de egoísmo. Por animar, será. Y animan, porque si tenías alguna duda ya te decides del todo.