viernes, 3 de mayo de 2019

Octubre

Cada mañana me envuelvo en un abrigo
que cada día muda su color.
Camino decidida, paso firme.
Las zarzas no me tocan.

La niebla, a veces, se enreda en mi cabello
se disipa después, no sé ni cuándo.
No sé ni para qué, no sé ni cómo.
No he visto el sol.

Cada tarde tomo entre mis manos
un pincel que puede ser cualquiera
y baila pinceladas en el aire
tiñendo las ventanas amarillas
para que en casa no entre
la noche negra.

La soledad no está ni de camino..
Me acompañan, en un quinto con vistas
todo exterior, calefacción central,
tu sombra, tu calor y tu cordura.






jueves, 2 de mayo de 2019

Otro muerto



I: CONTRA LA SERPIENTE MORTAL

Hay quien escribe, en primera persona
La lucha vital: a vida o muerte
Contra una penosa y larga enfermedad
De un tiempo acá, se rompe el tabú.
La serpiente se nombra.
Se escribe cáncer y todo está bien.
Y luchas, y lloras y ríes y recorres
Los pasos que van marcando las horas.

Y vences o no. Pero asumes y luchas.
Luchar es vencer. Vences.
El personal sanitario te sostiene,
Te alienta, te acompaña, te envenena.
Porque el remedio contra la serpiente
No es el antídoto. Es el veneno.
Y sientes náuseas. No sientes los dedos
y te duele.Y te desanimas. Y te despedazas.
Y escribes. Y hablas. ¿He dicho que luchas?
Y todo está bien.

II: CONTRA EL ABSURDO MORTAL
No hay tiempo de luchar ni decir ni escribir
Una sola palabra al salir una noche cualquiera
Sin arma ninguna blanca ni de fuego.
Sin ganas de armarla con desconocidos.
Sin que entre en sus planes contar esa noche
Cuatro cuchilladas en tórax y abdomen
O una contusión y muerte cerebral.
Ni adiós ni lucha ni náusea ni nada
Sangre en la acera y muerte. No hay más

III:  CONTRA EL MIEDO
Soy mortal: vivo como si no lo fuera.
Soy cobarde hasta para afrontar
la muerte de los desconocidos.
La de los allegados me aterra.
Contra los crímenes, distancia.
Centrarse en el modelo de nación
En los pactos plausibles, en el fútbol.
En el cambio climático si quieres.
En la nieve, la lluvia o en la escuela.

Un camión –un autobús – que no te atropella
en el paso de peatones aunque te roza
cuando cruzas sin mirar
No hace daño, pero  paraliza.
Toca el claxon para sacarte de la inopia.
Arrancas a llorar, luego a moverte
Y a lo largo del día recobras la certeza
Y el alivio entre temblores de vivir aún.

El asesinato de un joven por parte de un desconocido
Ha sido hoy un tráiler en mi paso de peatones.
Qué importa que yo tenga un regusto amargo en la boca
Él no volverá a casa.