Saciada por un tiempo
el hambre de lentejas y de cama
podemos morir sin cita previa,
ni cansancio ni ruido.
A las siete menos diez, sin embargo
nos despierta el veneno de otro día.
Otro jueves borbotea
más tóxico pero jueves, sin duda.
La lengua revuelve con los dientes
el café y las cenizas de nada,
porque nada se quemó.
Abrimos las ventanas. Celebramos
al tiempo la caída del mito y de la muerte
y la entrada del frío. Masticamos despacio
el humo y el veneno. Enredamos el aire
y vivimos sin miedo y sin una luz al fondo
la vida, ese drama cotidiano.
TRASLADO
Hace 1 semana
5 comentarios:
Muy chulo, cónica.
Me ha gustado eso de "la lengua revuelve con los dientes..."
un abrazo
Gracias, Koldo. Caramelos de café y ceniza, el gusto que se queda al final y, para compensar, un adelanto: un abrazo de martes a las ocho. Concretamente, un martes :)
Me gusta el deje amargo que me sugiere, pero todavía más la practicidad y el seguir caminando.
hola, cónica. tienes un mail al que escribirte? me gustaría hacerte un comentario privado.
La mujer de Koldo
Sí que tengo, claro que sí.
la.conica112@gmail.com
Espero tu correo. Saludos
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