Llegarás alto, me dijo.
Yo compré una cinta métrica
y busqué el avance imperceptible
del calcio fijándose en mis huesos.
Volarás muy lejos.
Y yo estudié los mapas estelares
y pedí un telescopio
por mi cumpleaños.
Lo que tú verás,
yo no lo he visto.
Asoma, apenas se adivina.
No entendí sus palabras por entonces
y menos, el regalo que me hizo.
Fueron estas sandalias y un espejo.
ASO
Hace 2 días