Mañana de bullicio.
Mediodía, hastío.
Ronda la nube negra
toda la tarde.
La tormenta está encima,
digo, el tormento.
Y pesa.
Y es mal amante.
Y se va como vino.
Queda la noche clara
para los versos,
para los sueños.
Queda también la luna,
entre los árboles.
ASO
Hace 2 días
5 comentarios:
El mal amante siempre pasa sin dejar nada en la casa.
Abre el buzón.
A ver si llegan versos nuevos
desde la noche.
un reporte meteorológico? me gusta el final. muy zen.
saludos
629, mejor que el mal amante no deja nada, porque si deja algo, no es nada bueno.
Acertaste de lleno, Txe, quise hacer un parte meteorológico.
explícito, lúcido y contundente tu parte meteológico...
¡que entre la luz de los poemas y los versos!
Entró por la noche, Gaia 56, entró por la noche la luz. El día fue un poco duro.
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