| Soledad, pensé que eras sólo silencio, o vacío o ausencia. Pensé que aparecías sólo al esconderme bajo el caparazón. Salí por no encontrarte, soledad, en mi casa desierta. Y desfilé en los túneles un-dos, un-dos del metro. Me callé en el vagón. Leí. No miré a nadie. No invadí espacios, aunque me invadieron. Con paso marcial, recorrí calles repletas de luces, de cuerpos y de compras. Fui a un concierto. Cuando el artista dijo, chasqueé los dedos, yo, una entre el total, entre mil setecientos. Ovación. Canción. Ovación. Canción. Ovación. Aplaudí en pie, como marcan los cánones, uno entre mil setecientos pares de manos, para que salieran otra vez los músicos. Salieron. Ovación. Canción. Ovación. Canción. Ovación. Terminó el concierto. Estuvo bien. En el taxi de vuelta, compartido, fui una matrícula: números y letras. En internet, soy una IP: unos y ceros. Con máscara de red: unos y ceros. Vuelvo al desierto y acaba el vértigo. Se apaga la soledad en masa. El silencio, el vacío y la ausencia, a veces, se agradecen. Y queda a solas la soledad conmigo. De quiebra, nada. Algunas veces, hoy, la soledad cotiza al alza. |
ASO
Hace 3 días
4 comentarios:
Robo, como un amigo, para decir esto:
¿qué hacemos aquí? / Estar juntos solos.
Eso quise decir, 629. Muchos. Juntos. Solos.
Esa soledad de estar juntos, muchos, solos, no la quiero yo tampoco.
Quiero la soledad compañera, la que va conmigo, la que nunca me deja sola. A veces es incómoda.
Yo no estoy sola, la soledad vive en mí.
"Soledad, aquí están mis credenciales, vengo llamando a tu puerta desde hace un tiempo,
creo que pasaremos juntos temporales, propongo que tú y yo nos vayamos conociendo...
Soledad,...
te traigo mis cicatrices,
palabras sobre papel pentagramado
no te fijes mucho en lo que dicen,
me encontrarás en cada verso que he callado.
Ya pasó, ya he dejado que se empañe la ilusión de que vivir es indoloro...
Qué raro que seas tú quien me acompañes, soledad, a mí que nunca supe bien como estar solo"
Esta canción la escuché en ese concierto y me sentí menos sola que nunca.
Siento que La cónica se sintiese sola entre chasquidos de dedos, manos que palmean y ovaciones.
Yo no sentí que éramos muchos, juntos y solos.
Pero sí sentí que se sentía sola.
Hasta los móviles se pueden quedar solos con su soledad en los taxis.
Muuas!
jijoles...en masa o a solas... no tengo mas. Venga!! soledad, te quiero hoy en mi cama, el se fue ayer... o kizas nunka estubo y solo lo acompañe en su soledad?
ESTE ES UN BLOG ACOGEDOR,POR EL MOMENTO, AL MENOS POR HOY... ESO CREO YO Y MI SOLEDAD.
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