La Navidad es una naranja.
Su cáscara es hermosa. maquillada con ceras, brilla más. Si tiene imperfecciones, envuelta en papel de colores, también llama la atención. Ocupa un lugar de honor en el mercado. La multiplican por mil y ya no es naranja, sino naranjas. Quise decir: no es Navidad, sino navidades.
-"Caballero, las navidades, a tanto los 2 kg, los 4 kg le salen más baratos".
Y piensa el caballero:"Ya que toca comprar..."
Y sale al mercado con os 4 kg en bolsas de plástico, haciéndole ronchas en los dedos. "Estas navidades son muy pesadas", piensa. Al llegar, deja las bolsas en la cocina y se desentiende. Los niños las disponen en el frutero, emocionados, como si se tratara de todo un puesto de mercado. Cuando terminan, dan palmas. No tocarían ni una navidad, se ven tan bonitas, así colocadas.
Las navidades, entretanto, tienen sus diálogos con el cuchillo que va a descortezarlas.
¿Tenéis las navidades a mano? Elegid una. Afilad el cuchillo, quitadle la cáscara. Desgajadla o cortadla en rodajas. A veces, sabe un poco amarga, pero en este tiempo suele estar en su sazón, y es baja en calorías, pero dulce. Disfrutad de su pulpa.
Feliz Navidad, por supuesto.
ASO
Hace 3 días