benditos sean, Sylvia,
el miedo y en el fondo, la desgana.
y bendito sea el horno eléctrico
y bendigo la bendita sustancia,
si es que existe,
que nos engancha
por la curiosidad o por los huevos
y no nos deja irnos justo ahora,
sin pitar prórroga,
sin ver qué pasará en cinco minutos,
sin ver si se deshace el nubarrón
o estalla la nevera.
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Me da pie Txe Peligro, mejorando lo presente, mi poeta favorito en la red.
Que nadie llame a urgencias. La vida no es perfecta, pero engancha.
TRASLADO
Hace 1 semana
2 comentarios:
cónica...vi la revolta de LLach...es acojonante. Estuve toda la película con un nudo en la garganta.
la onda expansiva de tu poema llega intensa
bueno, te cuento, estoy recorriendo diferentes blogs. y te encontre. realmente me encanto visitarte, y espero seguir leyendo aun mas, sobre lo que haces.
te mando saludos, hasta luego!!
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