Quizás mañana explote un autobús
o no haya qué comer
o este dolor que nos revienta el
alma
se haga insoportable.
Pero hoy, caballeros,
hoy, señoras
- - por el momento -
hemos burlado - ¡viva!-
al enemigo.
Un día de resistencia
es otra victoria.
Descansen, pues.
Escondan bien los monstruos
en el cajón o bien
bajo la alfombra.
Hemos ganado la noche.
Duerman tranquilos.
Terminada la arenga, Napoleón
regresó a su lugar tranquilamente.
El celador distribuyó, una noche
más,
la medicación entre la audiencia.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Al hilo de una propuesta de microrrelato de la SER, una idea con renglones cortados y fuera de plazo.
2 comentarios:
lo leo hoy. bien podría tomármelo como un bonito regalo de cumpleaños, si me dejas.
un beso.
d.
Feliz cumpleaños, D. No sabía, yo, que era hoy. Pasa el tiempo que es una barbaridad...
Publicar un comentario