Los había con gafas y también los había calvos y con barba y gruesos y con tatuajes y sin tatuajes. Los había de distintas edades. Úrsula los miraba de frente y de perfil, pero en la secuencia incesante de imágenes en su cabeza las facciones estaban demasiado difusas. No pudo encontrar al agresor aquella tarde, en la comisaría.
El visionado de las fotografías, sin embargo, se incorporó desde entonces a sus inacabables pesadillas.
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Ej. 10 líneas con alguien mirando fotos.
TRASLADO
Hace 1 semana
1 comentario:
Como siempre, muy bueno el ejercicio... o el relato, porque al fin y al cabo tiene todo lo que debe tener.
Veo que aunque de tarde en tarde sigues colgando esos jirones de uno mismo hechos de palabras.
Un saludo desde la ciudad que nunca fue.
CllP.
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