lunes, 31 de mayo de 2010

poema desechable

lo que hay entre tú y yo ya se sabía
desde aquel mismo estante
en que te conocí.

100% celulosa, triple capa
sin aceite balsámico añadido
promoción limitada, 3 x 2.

acércate a mi piel cuando te llamo
regálame un amago de caricia
ocupa ese vacío entre mis dedos

tan sólo déjate empapar de llanto
luego desaparece de mi vista,
al fin y al cabo, ese es tu papel.

9 comentarios:

Orologiaio dijo...

No a lo desechable.
Sí a lo reciclable.

;)

Delgaducho dijo...

Antes de tela era anti higiénico pero era siempre nuestro y les bordábamos las iniciales...

rebirthia dijo...

la última frase, brutal
genial!!!

La cónica dijo...

o: reutilizable sé que no es una palabra bonita, pero en concepto, la prefiero. desechar es humillante y reciclar es doloroso para el objeto del reciclado...

d: si te digo que en pleno siglo XXI le bordé unas iniciales a un pañuelo, no te lo crees...

r: gracias!

besos

Rêveuse dijo...

Genial,
sencillamente me ha encantado
aunque yo para secar las lágrimas prefiero a los amigos, que no son deschables. :)

Un beso!

Yllari Chaska dijo...

Qué bueno este poema: dolor, ironía y fuerza. Me ha encantado.

Jose Zúñiga dijo...

Es un poema con gancho. Buena asociación de ideas, sí.
Ah, y estoy con delgaducho. A lo que se ve, tú también, con ese bordado.

chucho dijo...

Fabuloso retorno a la poesía punzante!

Me gusta mucho el segundo párrafo, es el perfecto resumen aséptico del terror (o la tristeza, o la inutilidad, o la obsolescencia veloz) que se esconde tras la vida más cotidiana.

El papel de casi todos, me temo.

La cónica dijo...

r: lo mejor es no tener que llegar a las lágrimas, supongo... y a los amigos, si puede ser, disfrutarlos...

y: sacas el kleenex, tan aséptico y parece que no va a salir nada, pero al final se va llenando, de dolor, de ironía...

jz: más que pañuelos, me veo bordando banderas, como mariana pineda, si la cosa sigue así...

ch: poesía punzante, dices... esté iba a ser un poema blanco, de transición, como el sextopiso, pero los kleenex los carga el diablo. aunque eso sí, discrepo: pintamos más que un kleenex, casi todos.

habrá más poesía punzante. se me están afilando las palabras. son metal venenoso. pero no quiero morir. no quiero matar. sólo quiero que vayamos abriendo los ojos.