viernes, 9 de abril de 2010

Soldado de permiso

Para J, que como yo es impar y muchas veces, primo.

Enemigo de la primera línea
tú me preguntas dónde
dónde vive el soldado.

Aquí en la retaguardia
con ella en campo abierto
con ella hay horizonte.
Su cuerpo está a mi lado
con aliento y con voz.

Tú me preguntas dónde.
Aquí vive el soldado.
No en la camisa blanca
del jueves laborable.

Ingeniero de cuentas
destinado en la frente
su misión es borrar
metralla del balance.

Médico cirujano
ahora taxidermista
rellenando de trapo
la piel de los cadáveres.

La guerra está perdida
y el soldado lo dice.

A sus cuentas, soldado.
Soldado, bisturí.

Muertos.

Que terminen los muertos
ganando las batallas.

Tú preguntas por qué
por qué lucha el soldado.

Cumplo órdenes. Cumplo.
Soy cobarde y me quedo.
La guerra está perdida
y además no es mi guerra.

Tú preguntas por qué
por qué lucha el soldado.

Lo miras, no lo dice
y no puedes creer
que se juegue la vida
por los días de permiso.

8 comentarios:

Orologiaio dijo...

En la guerra, como en la guerra.

Suenas ligeramente épica, Cónica.

Un abrazo :)

gaia56 dijo...

Me has sorprendido, cónica.
No mme gusta pensar en la guerra, odio las guerras y tú me la sirve en primer plato.
Un beso.

nrq dijo...

La pregunta casi al final es la buena: porque luchar? (en una guerra que no es la tuya) Incluso un numero primo puede elegir. Por lo demas te ha quedado cruento, como las guerras. como debe ser. las luchas incruentas son los juegos.

un beso,

La cónica dijo...

Épica no sé, pero un poco belicosa, seguro, Orologiaio. Será la primavera (preciosa en el blog de Orologiaio, pinchen arriba en su nombre y lean).

Gaia, y eso que esta no es nuestra guerra, ni la de J ni la mía. Eso está por escribir, pero pueden retumbar las manchas a militares, digo las marchas militantes, digo...lo que sea.

En los juegos es como en la guerra, nrq. las balas son de mentira, pero los muertos son de verdad.

Besos a todos y a cada uno. Pronto habrá noticias de la presentación de las Mangueras rojas y azules.

Delgaducho dijo...

Madre mia Cónica...extraordinario...

La cónica dijo...

vaya... ¡gracias!

chucho dijo...

Lo que más me gusta de este poema: resulta muy fácil trasladarlo al terreno de uno cuando cada día es una batalla perdida de antemano.
No le enseño lo de la "metralla del balance" al contable porque se me cae redondo, y le necesito en primera línea.

La cónica dijo...

A veces el trabajo y la vida en general tienen esta pinta de guerra perdida. Yo pensaba en J, pero el cuento se lo puede aplicar cualquiera, creo.

Necesitas al contable en primera línea... pero si seguro que tampoco es tu guerra, Ch.