jueves, 11 de marzo de 2010

Arcoiris

para A, que me enseñó a dibujar a lápiz

Me entregas un cuaderno y me lo dices
dibuja un arcoiris.
Me besas en la frente y no en los labios
me alzas las solapas del abrigo.
Y sobre todo, dices, no me escribas
no escribas un poema.

Dibuja un arcoiris.
Yo lo intento con los lápices negros.
Lo intento con dedos poco firmes.
Trazo arcos
que contienen arcos
que contienen arcos
pero se llenan de letras y de espacios
y todos, casi todos
resultan al final endecasílabos.

Yo intento escribir rojo naranja
intento amarillo verde azul añil
violeta, escribo
y las palabras te dibujan la frente alta
la mirada oscura
dibujan las esquinas de tu boca
se enredan en mis pies
tropiezan contigo.

Escribo, escribo, escribo
en vez de dibujarte un arcoiris.
Vuelves, te asomas y ves los garabatos
les das el visto bueno.
Para decirte que te quiero, dices
que te quiero, sólo
no hace falta que lo pinte de colores.

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Las Mangueras rojas y azules se siguen enredando, mañana en Buenos Aires. La cita es a las 19h en La casita de Argañaraz, 22, a pasitos de Pringles y E. de Israel. Como es un librito con poemas escritos en distintos países, será imposible juntar todas las manos que los escribieron. Para que, sin embargo, cada poeta tenga un rostro y una voz, poetas y actores argentinos leerán nuestros poemas. Yo tendré la suerte de estar en la voz de Carola Katz. La anfitriona es la antologada Celeste Diéguez, y se pueden seguir los preparativos del evento en su blog, En el camino.

12 comentarios:

Orologiaio dijo...

Cromáticamente delicioso.

:)

Roberto dijo...

delicioso, garabatos de belleza que se pierden en tus trazos, en tus respiraciones, en tus sueños

me encantaría escuchar vuestros textos!

un beso

Cable Hogue dijo...

No sé escribir colores, pero es lo que todos buscamos...

Delgaducho dijo...

Además el arcoiris necesita de la lluvia para vivir, las palabras perduran.

La cónica dijo...

es lo que buscamos, cable, sí, escribir colores. a veces he intentado colorear después de escribir, y no sale.

orologiaio, me alegran que te hayan gustado los colores.

roberto, igual una idea es grabarlos cada cual en su lado y poder compartirlos, porque tampoco nosotras nos oiremos la voz propia...

también con una fuente se puede dibujar un arcoiris, aunque las palabras aguantan mejor la sequía, a veces, es verdad, delgaducho.

besos para todos (y cada uno)

una vida lo que un sol dijo...

Es que A. tenía razón,

un te quiero no necesita ningún color..

precioso el poema La!

(ya lo leí más detenidamente)

:P

La cónica dijo...

sí, lo veía perfectamente dibujado. aunque estuviera en blanco y negro.

Orologiaio dijo...

Muchas gracias cónica!
Hoy mi mañana de martes huele a sonrisa gracias a tu comentario.


http://lafanzine.blogspot.com/2010/03/nanas-mi-miguel-sanchez-ibanez.html


;)

La cónica dijo...

escribes versos afilados y desnudos. minimalistas. lacónicos. me encantan. no hace falta decirlo todos los días, eres demasiado joven para estropear tu poesía hinchándote el ego, pero de vez en cuando, hay que decirlo.

chucho dijo...

Por más que lo leo, por más que formalmente me parezca una maravilla (de violeta a contigo me voy derritiendo por el camino), no sé si es por mi estado de ánimo de las últimas semanas que lo encuentro de lo más desalentador. Puede (seguramente) que diga otra cosa, pero a mi, ahora, sólo me dice "querer y no poder", el final sólo lo hace un poco menos amargo.

A ver si termina el invierno de una vez.

La cónica dijo...

Pensaba que este poema era más dulce de lo habitual, apto para regalar a niños y todo. Pero lo releo ahora contigo y tienes razón.

Dibuja un arcoiris es una tarea imposible. Cuanto más sencilla parece, más frustrante ver que es imposible. No me escribas un poema es una regla imposible de cumplir.

La segunda estrofa es de intentos frustrados, culpa, malestar general.

En la tercera hay un retrato mejor que el arcoiris (donde tú te derrites), pero los ojos no dan para verlo porque están enfrascados en la tarea imposible.

En la cuarta, llega la calma, no por su pie, sino por el beneplácito del otro. Y los últimos tres versos que sí, lo hacen un poco menos amargo.

Qué fuerte me parece, que tengas que venir a leerlo para que acabe de entenderlo yo.

Un beso

La cónica dijo...

por cierto: has visto cómo ha cambiado ya la luz? sí que salimos del invierno, sí :)