martes, 2 de febrero de 2010

Tributo a César

Sobrevivir consiste a veces
en remarcar nuevos eventos
los días negros del calendario.

Vienes al mundo de cabeza
me gustaría que fuera hoy
pero no hay prisa, solo hace falta
que vengas bien.

Tú no lo sabes, pero ya eres
una esperanza en mi cabeza
vas a cambiar el mundo
a poner una sonrisa alrededor.

No te asustes, César, de lo que veas
pero no dejes de mirar
no te asuste que no te entiendan
pero no dejes de aprender.

Cuestiona todo. Disfruta el sol
siempre que puedas
las nubes, las praderas verdes
Cuestiona todo pero cree.
Cree en el pecho de tu madre
cree en tu padre con sus barbas.
Cree en las personas. Cree.

En contra de lo que se dice estos días
hay esperanza en el género humano.
Porque la vida, sin esa esperanza,
no es vida. Porque la vida, sin esperanza,
deja de ser.

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Vuelvo, intenté mudarme de intenciones y de blog, pero no tuve fuerzas. La soledad cotiza al alza. Perdona, César, esto lo escribo en una guardia de biblioteca, y la música no es buena, pero tenía que ser hoy.

3 comentarios:

una vida lo que un sol dijo...

Palabras para César.

Precioso, La!

Seguro que es un regalazo para C&P.

un beso enorme..

Lalaith dijo...

¿¿Ya está César en el mundo?? Seguro que le irá bien :)

La cónica dijo...

Que más quisiera yo que haber escrito Palabras para César.

Está en posición,Lalaith, pero no ha nacido. Yo quería que fuese ayer porque tengo cosas de las que olvidarme el 2 de febrero, pero nacerá otro día que no esté emborronado. Uno nuevo, sólo para él. Quizá, hoy.

Besos