martes, 4 de marzo de 2008

Técnica del retrato (I)

La fotografía es fiel.

Al alcance de todos está
poner el modo automático
y apretar el botón.
Al alcance de algunos,
regular el diagragma. Escoger el instante
y perpetrar el robo -del alma, sí-.

Un espejo pulido, limpio
recoge tus gestos. Sonríe con tus ojos.
No es tu imagen quieta, pero
tampoco huele a ti ni sabe de tu piel
te olvida al momento si te vas.

Hay quien prefiere el vídeo, pero yo
para dejar constancia
de esa impresión viva de ti,
que sabe a ti y te dice ,
que a tus ojos -te engañas- no es fiel,
necesito palabras.

7 comentarios:

Anonymous dijo...

no se escapa la visión de un espejo, se escapa su alma
y el color de las rosas y su fragancia
cuando se van las palabras de su sueño
koldo

Chucho dijo...

Es difícil mantenerse fiel a las palabras con cámaras que además son micrófonos y vídeos tan al alcance de la mano, sin embargo... aquí estamos.

Bea dijo...

El retrato es un buen sucedáneo de la realidad, a veces incluso la supera. El movimiento, a veces, resta encanto... pero no sé si capturará el alma.
Un besote grande!

629 dijo...

Dicen que las fotos mienten. Lo que miente es la memoria.

La cónica dijo...

Koldo, cómo me alegro de verte por aquí. Dices lo que quiero decir. Me adivinas.

Chucho. las palabras que yo digo graban lo que no se ve, lo que no se oye en las cámaras convencionales.

Bea, hay retratos hechos de pedazos de realidad. La realidad y el retrato no tienen por qué estar hechos de sustancia distinta, ¿no? Un besote para ti también!

629 La memoria a veces, recuerda las cosas como no fueron, es cierto.

Roberto dijo...

Yo también necesito de las palabras...sin ellas nada tendría sentido.

un beso

La cónica dijo...

a veces sazonan contrasentidos las palabras, dibujan rostros imposibles, mundos con otras leyes

retratan estupendamente, pero hay que saber escucharlas y saberlas decir