domingo, 7 de octubre de 2007

Huele a alcanfor

Las manos repasan las perchas.
Descartan. Tropiezan
en un vestido azul de hilo.
Hace cosquillas en los pómulos al pasar.

Después del carmín,
después de las hebillas y el taxi
él espera.

Asisten atentos al desfile.
Perfilan las sonrisas.
Escogen las palabras.
Sobre la pasarela
lugares comunes.
Cruce de datos acicalados
para la ocasión. Elegantes.
Incómodos. Rancios.

No hay encuentro.
La misma soledad más evidente.
El mismo silencio, corrompido.

Un par de besos mustios de despedida
(saben a vinagre)
y un abrazo.

Huele a alcanfor.

7 comentarios:

una vida lo que un sol dijo...

ups.
"el mismo silencio, corrompido".
A veces los silencios se ensucian con las palabras. Buscadas, forzadas, como si estuviesen escritas en un guión de una obra de teatro que tienes la obligación de interpretar pero que no te gusta nada. Cumplidos. Tiranía del tiempo.
A veces pasa esto.
Entonces el silencio ya no se escucha, es violado, huele a alcanfor.
Besos.

Ada dijo...

"la misma soledad más evidente", la que quiseramos hacer desaparecer con un golpe de magia, de esos que a su vez devuelven una paloma. Ocurre que cuando queremos volver a empezar descubrimos que no hay posibilidad, que todo se quedó en aquel tiempo que olemos a lluvia, a tierra mojada y que ahora no le podemos quitar el olor a cerrado a alcanfor. Todo transcurre de un modo diferente a como nos gustaría. Mejor cerrar la puerta y recordar el olor de entonces.
Besos.

629 dijo...

Huele a que no habrá un rencuentro. Huele a que nunca hubo encuentro. Huele a maquina de tragaperras, a última moneda y una última jugada.

Y ya se sabe que sólo gana la banca.

Duenda. dijo...

huele a polillas.
un beso.
d.

Horus dijo...

En efecto... no hay encuentro

Bea dijo...

Quiza no haya reencuentro, pero habrá muchos nuevos encuentros.
Besos

La cónica dijo...

Una vida lo que un sol, a veces los silencios se ensucian con palabras... me gusta la imagen. Creo que la culpa no es de las palabras. Algunos momentos amarillean de por sí. Los silencios remueven la situación podrida y se percibe el hedor.

Ada, para el olor a cerrado, mejor abrir las ventanas. No vale con cerrar la puerta. Mejor que cuando se abra, se haya instalado un olor nuevo.
Aunque como solución de urgencia, me parece muy bien.

629, olor a máquina tragaperras. A monedas sudadas. Mejor gastar la última en flores que jugar a perder.

Duenda, a polillas, a tela polvorienta y a limpieza general después de mucho tiempo.

Horus, en efecto. No lo hay.

Bea, ni reencuentro ni encuentro. Jugar por necesidad es perder por obligación.

BESOS para todos. Me ayuda que me digáis lo que os sugiere. Le da vida a lo que se escribe. Gracias.