sábado, 15 de septiembre de 2007

Un viaje dormido


Sin protección extrema, sin mar y sin aviso, el sol templó mi hombro ayer a mediodía. Sin nostalgia ni avión, me llevó a Faro, con fachadas raídas y calles solas entre semana. Me devolvió el gusto a bacalhau de pizzería y aquellas infidelidades deliciosas. Me llevó a las vías junto al mar con las artes de pesca y los aviones a ras del agua.

También me llevó a Silves y me vistió (con apuros) de terciopelo azul. Me dio paje y caballero, y una flor anacrónica llegada del futuro. Escuché de nuevo cuentos que no comprendí. La conversión de euros a xilbs fue fácil, y me entendí bien con un pollo, aunque no me lo comí.

Un tumulto de músicas y luz me llevó a bailar, y me sentí pequeña alguna noche.



En Cabo San Vicente el viento quiso hacer volar sombreros y vestidos. Por alguna razón, no entiendo cuál, no le dejamos. El mar se quedó roto entre las rocas.

En Lagos hubo veletas imposibles. Me dolió aguantar la sonrisa. Me hizo daño en la cara. Recordé que no es cuestión de entrenamiento. Que los amigos hacen reír sin esfuerzo físico, aunque sea entre lágrimas. Ellos me lo recordaron.

Sin sol y sin zapatos, corrí hacia el mar arropada de noche y de estrellas, como una loca descalza.

Lo desgloso ahora aquí, pero pasó en tres segundos, cuando el sol besó mi hombro ayer. Mientras él, delicado, me bajaba el tirante y despertaba mi viaje le obsequié una de mis mejores sonrisas del verano. Mejor haberla visto.

12 comentarios:

Duenda. dijo...

Los viajes son como los caramelos de picapica.

Un beso.
Pucela está de fiesta.
d.

Svor dijo...

Viajar a uno le devuelve eso que creyo haber perdido.

gracias por pasarte por mi sitio.
Estamos blogueando.
Saludos

© Claudia, la chef dijo...

Supongo que el regreso habrá sido doloroso...Despertar de un buen viaje siempre deja legañas en los ojos.

txe dijo...

buen viaje

llanetes dijo...

Qué bonito poder viajar de vez en cuando... Qué morriña, quiero volver a Cádiz.
Un besito

Alnitak dijo...

¡Jooooo! A mí me hace falta uno de esos momentos, uno sólo, uno de verdad...

una vida lo que un sol dijo...

un viaje dormido que ha despertado.

muuas!

La mirada del mono dorado dijo...

no hay nada como dormir en otra cama para saber cuales son tus sueños.

te lo dice un viajero, que dejó de ser hombre para ser mono.

George Hazard dijo...

Gracias por la visita.
Parece un lugar increíble.
Habrá que ir, cuando se pueda...

Cristina dijo...

cada viaje tiene sus mundos particulares. Pero todos atrayentes, sin duda.
abrazos

La cónica dijo...

Besos a todos, a todas. Gracias por viajar conmigo.

Hacen cosquillas en la garganta, es verdad, Duenda.

Svor, a veces nos hace ver que ya perdimos aquello que creímos tener.

Claudia, la chef, las legañas tardaron una semana en borrarse del todo, pero al fin se empezó a ver más nítido.

Bueno, Txe, bueno.

Curioso, Llanetes, yo también quiero volver a Cádiz.

Busca en un día cualquiera, Alnitak, esos momentos pasan cada día, pero muchas veces, pasan inadvertidos.

Una vida lo que un sol, despierta a veces un detalle, o una risa. Y es hermoso.

El mono dorado, hablas con sabiduría. Tomaré notas.

Gracias por pasarte, George Hazard. Hay diversidad de opiniones. A mi hermano no le gustó nada. Le pareció triste.

Sin duda, Cristina, los viajes crean mundos paralelos.

629 dijo...

Debió ser Bella la sonrisa. Como memorable será por siempre el viaje.