viernes, 10 de agosto de 2007

Envenenada

Incluso cuando hay luna
algunas noches de venas desbocadas
la sangre avanza negra.
Lenta, invade
el cuerpo envenenado.
Lo vuelve sombra.
Los besos de humo atraviesan
la lona endeble que lleva al precipicio.
Y no se ve el final, se intuye sólo.
Y duele con mirarlo.

A mi lado, de pie
una pareja gris entorpece el camino.
Nace un sudor frío y ceniza
en cada frente. Tiemblan
las piernas. Seguridad,
reza el letrero en sus camisas.
Seguridad, miente.

Me agarro a mis dedos
para no caer al tropezar
con noche tan amarga.

6 comentarios:

Alnitak dijo...

sí, es verdad, yo a veces también noto la sangre negra por mis venas, es raro, pero es una metáfora universal.
Saludos

gaia56 dijo...

muy buena la metáfora de venas desbocadas y la sangre avanza negra. ¡Sí, señor, mucha fuerza!
Hay días que la melancolía te abraza fuerte y no se ve la luz.
Un abrazo.

Duenda. dijo...

"Seguridad,
reza el letrero en sus camisas".

porque a veces encontramos seguridad sólo en lo más obvio y se no escapan las verdades. Incluso parece que no hay ninguna. Mierda, otra vez volví a tropezar con la misma piedra.

d.

Bea dijo...

El final siempre es doloroso, incluso si se intuye... y siempre tropezamos, siempre, somos así de torpes.

Besos

el santo job dijo...

tan bonito
que ha dolido
(supongo que era el objetivo)
besos

Kaos Baggins dijo...

a veces es en la noche mas oscura donde se ve el farol mas brillante
que en cambio pasa desapercibido a plena luz

la sangre se troca oscura de forma ciclica, como las fases de la luna, aunque no deban ir de la mano, lo importante es saber limpiarla