martes, 29 de mayo de 2007

Liberté

Batalla inesperada. Estoy prisionera.
Desde mi jaula, sin tortura física, confieso.

Hablo con desconocidos, miro a los ojos a veces.
Si se tercia y el coste parece razonable, ofrezco ayuda.
Llámenme ingenua. Intento ser humana.

Odio las rejas. No cierro con llave. Subo las persianas.
Llámenme temeraria. O idealista. Me da luz y escapatoria.

Hoy, estos días, me estremezco si llaman al timbre.
Tiemblo si oigo a alguien en el rellano.
Y dormir, duermo, pero las noches son largas.
No pensé que la libertad fuera tan frágil.

8 comentarios:

Bea dijo...

La libertad es fragil, pero si recuperas la confianza se recompone. Tranquila, no hay nada que temer!
Un beso, armado por si acaso. :P

txe dijo...

oooh!! tela telita

Beatrix Kidoo dijo...

mmm libertad? todo es muy relativo..

un besazo!

una vida lo que un sol dijo...

Por si acaso, sigue cerrando con llave, pero nunca bajes las persianas.

Un llavero de besos.

Kaos Baggins dijo...

bendita ingenuidad la que acerca a alguien a los demas con animos de entrar en sus vidas y ayudar

una ventana por la que entran aire y luz siempre debe estar abierta, ya sea en una pared de ladrillos o en otra pared de musculo y que late

Las puertas, en cambio es mejor cerrarlas, pero sin hechar la llave, y con un timbre muy grande fuera y un cartel en colores chillones "LLAMAR QUIEN QUIERA ENTRAR" y una cesta de golosinas, que todo aquel capaz de endulzarse llame y permita ser visto por la mirilla para que la puerta se abra si nos interesa

629 dijo...

¿Qué haría a alguien inventar la puerta?

Tal vez él/ella tuviera respuesta a tu problema.

Alnitak dijo...

A veces es mucho más frágil, yo la estuve cuidando con guardaespaldas durante los ultimos tres meses... y a eso notaba que no podía llamarlo libertad.
Besitos

La cónica dijo...

Bea, la libertad es frágil, sí. Va con su naturaleza. La libertad armada es como la inteligencia militar, un contrasentido. Un beso con las manos en alto.

Tela telita, Txe, ya sé que no he descubierto la rueda ni nada. Es lo que hay. Un beso.

Y tanto, Beatrix Kidoo, y tanto. En estos tiempos, se agradecen los besos.

Brindo por las llaves que abren puertas, Una vida lo que un sol, y por los llaveros. Besos a ti también. Sueltos.

Kaos Baggins, voy a empezar a bajar persianas. Se acerca el calor y no puedo con tanto bochorno. Abriré las ventanas más tiempo, eso sí. Me gusta asomar la cabeza cuando llaman. Nunca tuve mirilla de pequeña, será por eso que no la utilizo. Besos.

Quiero/a pensar que quien inventó/a la/el puerta/o quería que la pared se abriera al llegar, 629. Para/o poder entrar.
Besos/as.

Alnitak, tú sabes más que yo, está claro. La libertad vigilada no es libertad. Sin apellidos, la libertad igual es temeraria. Es un precio que estoy dispuesta a pagar. Besitos