domingo, 13 de mayo de 2007

Discontinuidad inevitable

La luz misma
que envuelve cada día
no es la misma luz.

No respiraste ayer
el aire de hoy.
Tampoco el de mañana.

Cada día, tu pan es otro.
Tus ojos, otros.
Otras tus células
sin ser todas otras.

Cada noche
es distinta tu piel
que roza la sábana.

Y sin embargo,
esta vez, esta noche
te reconozco.

Eres tú, sin duda.
Eres tú y no te escurres
entre los dedos como agua.

El que vive muda
cada instante.
Imperceptible a veces,
otras, claro.
Constante, quieta
sólo está la esencia de lo inerte.

Tú cambias, lo prefiero.
Estrenas las ojeras cada día.
Estrenas la mirada.
Pero eres tú. Y estás vivo.
Y eso basta.

6 comentarios:

Lalaith dijo...

Muy bueno. No sé qué más decir, así que sólo digo eso: muy bueno.

Un beso.

629 dijo...

Los saltos que da tu caballo entre las líneas siempre me obliga a leer más de dos veces cada párrafo. Y lo agradezco. Percibo así mejor cada paso de tu montura.

Me encanta los textos sobre mutaciones. Por variable, por indeciso, por lunático, por olvidadizo

una vida lo que un sol dijo...

qué lindo y qué real... aunque no nos lo parezca muchas veces.

No sé por qué, pero la imagen de un hombre leyendo un libro en un sillón de terciopelo verde a punto de ser apuñalado eternamente, ha venido a mi mente.

La continuidad de los parques y la discontinuidad que no se puede remediar.
Versos hermosos los tuyos. Transparentes.

besos continuamente.

Beatrix Kidoo dijo...

pues menos mal que tenemos la posibilidad de cambiar! imagínate ser siempre iguales, qué aburrido! Muy lindo poema

Saludos!

La cónica dijo...

Lalaith, me alegra que te guste, aunque el título, ¿no te parece demasiado matemático?

629, Fran recién desvelado, me alegra que entiendas cada paso. A veces, temo ser la críptica en vez de la cónica al escribir. ültimamente doy vueltas al tiempo y al cambio. Algún día sabré lo que quiero decir. Otro día, quizá sepa decirlo.

Una vida lo que un sol, cómo me gustan los relatos que juegan con el tiempo. Circulares, elípticos,... Volver al principio me parece un recurso genial. Bravo por Cortázar y por Ende, y por tantos y tantos...

Beatrix Kidoo, cambiar no es una posibilidad, es que no queda más remedio. Cambiamos aunque nos queramos quedar quietos, aunque contengamos la respiración, aunque nos inventemos una burbuja. Mejor aceptarse siempre cambiando.

Besos a todos. Distintos cada vez.

Bea dijo...

Qué importante es saber lo que se quiere para intentar decirlo, La cónica!
Me ha encantado... ya me gustaría a mi entender igual de bien los cambios de la gente que me importa y cambiar yo con ellos.
Un besazo grande!