miércoles, 25 de abril de 2007

Retratos.

El espejo que encuentra nuestro lado mejor está en los ojos de los otros.

Siempre lo sospeché. Desde ayer, tengo papeles que lo prueban. Son retratos. Escritos. Manuscritos. Desde la pluma sensible que capta los detalles. Desde la complicidad y el cariño. Pero fieles. Me reconozco. Soy yo. Ésa que tantas veces no veo, que ellos adivinan, que asoma sin permiso. Que yo no sé.

Están ya en mi álbum favorito. Me miraré a menudo en ellos. No es coquetería sólo (también). Es buscarme desde fuera.

11 comentarios:

La mirada del mono dorado dijo...

conocerse a si mismo es un tarea dificil. Si en otros la hace más facil es todo un lujo.

Beatrix Kidoo dijo...

Y en realidad la vision de los otros (de algunos otros, los elegidos) cuenta tanto como lo que tú veas de tí misma. Es la única manera de formar una imagen completa.

Buena reflexión!

BESOSONRISA

Marilú Repudio dijo...

bueno.. me gusta mirarme al espejo.. pero se me hace imposible descubrir quien soy... creo que nunca acabo de conocerme..

una vida lo que un sol dijo...

Mírate sin pudor en el espejo de los que te quieren, La Cónica. Y no te sonrojes, o sí, ruborízate, pero a tus anchas. Porque en ese espejo encontrarás todo lo que vales, todo lo que eres. Creételo. Guíñale un ojo al reflejo de esos espejos y sonríe.
Los espejos que te quieren son leales, fieles, y porque te quieren, además, alguna vez, te mostrarán lo peor de tu lado mejor. Porque te quieren. Intenta guiñarles el ojo también. Nunca te mostrarán el peor de tus lados, porque no lo conocen. Ése lo ves sólo tú. No sé si me explico La Cónica. Tu reflexión la hago mía y te doy mil gracias por compartirla.

Mírate sin pudor y con coquetería.

Un beso. Casi casi de sol andaluz. O de lluvia.

Alnitak dijo...

Mmmm, no lo había pensado. Lo tendré en cuenta.

koldo dijo...

lo curioso de los espejos ajenos es que no solo reflejan el reflejo, sino que destilan su propia personalidad, haciendo que las imágenes que de ellos proceden sean licores diferentes...
salud!

txe dijo...

soy yo, la que vive que aquí.
soy, yo te lo digo a ti.
mirame y dime que ves lo que ves
nosequécuantos nosequé mujer.

Marta Sanchez


Saludos

629 dijo...

El espejo es bueno. Y este en concreto está muy limpio.
Yo me fiaría de lo que en él ves.
Besos.

La cónica dijo...

El mono dorado, es muy difícil, tienes razón. Siempre vienen bien, en la tarea, mirar desde otros puntos de vista.

Ciertamente, Beatrix Kidoo, pero la imagen...¿alguna vez es completa?

A mí también me gusta, Marilú. Pero cambias a cada instante, y aunque te acabaras por conocer, ya serías distinta, ¿no?

Te explicas perfectamente, Una vida lo que un sol. A veces, la mirada propia deforma un poco. Es bueno asomarse a los espejos fieles. Casi nunca son crueles. Si lo son alguna vez, es con dulzura.

Alnitak, toma nota, si te parece buena idea.

Koldo, bienvenido. Tienes razón, en otras miradas hay matices cuando me miran que no son míos, sino de los ojos que miran.

Txe, carcajada sonora al leer tu comentario. Me hubiera gustado que la oyeras.

629, veo risas y sonrisas. Veo sinsentidos desvanecerse en la superficie. El espejo que me dices los limpia. Pero el espejo tiene ojos. Y esos ojos, ¿qué miran? ¿qué ven? Observan y se callan.

Besos a todos. Con música de Marta Sánchez, claro. Y multiplicados por los espejos.

gaia56 dijo...

me gusta especialmente la imagen de romper cuadrículas.... bello poema.

denke dijo...

la meta del tiempo supongo que es ir aprendiendo a vernos a nosotros mismos con esa buena mirada.