sábado, 10 de marzo de 2007

Desde el armario

En pijama y descalzo, móvil en mano, abro el armario y me cuelo entre las blusas y abrigos de mi madre. Me encanta como huele a mi madre en el armario. También huele a limpio. Y a cerrado. Tengo que respirar, y abro un poco la puerta. Lo justo para que entre algo de aire. También entra la luz. Cierro los ojos.

Llegan más claros los golpes y los gritos. Me quito las manos de las oídos y marco el 112. Me cuesta, me tiemblan los dedos. La voz también me tiembla, al decirle la dirección al policía. Y paran los gritos. Y los golpes. Y no puedo dejar de llorar. Huele a sangre por la rendija. Hay un portazo.

Quiero quedarme aquí, camuflado en su ropa. Es tan suave su vestido azul. Quiero quedarme con su perfume. No quiero salir.

Después (tarde) se oyen las ambulancias.


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Ejercicio del taller. Había que escribir un texto de 25-30 líneas máximo donde la localización tuviera mucha importancia. A mí me tocó el armario. A otros el autobús, el tren, el aeropuerto, la playa, la calle, la estación, al otro lado de la ventana, la playa, el parque, en fin... como idea, por si queréis hacerlo, ahí queda.

10 comentarios:

gaia56 dijo...

Muy bien tu escrito. Contagias esa sensación de querer quedarte arropado entre tiernos brazos, en tu caso de brazos de madera de armario de mamá, en cualquier caso el deseo de no salir a la lucha diaria de cada día.
saludos.

xnem dijo...

Esta muy bien ahora que TODO el mundo parece salir del armario, contar con alguien que se mete, es un buen lugar para reflexionar. Hace mucho soñé con una chica que vivía en mi armario; un sueño sexual por supuesto, hace miles de años ya pero lo recuerdo como su hubiera sido ayer.

629 dijo...

¡Qué duro tu cuento!. Es una pena que sea tan real en estos días.

La cónica dijo...

Gaia 56, unos brazos que sostengan nunca están de más para luchar las batallas cotidianas.

Xnem, tiene buena pinta el sueño que dices. Habrá que buscarle alicientes a entrar en los armarios.

629, lo más duro no es el cuento, sino la realidad, sin duda.

Lalaith dijo...

Muy bueno el relato. Un poco gore, como tú misma dijiste, pero me gusta cómo lo narras.

Mi últimamente mala memoria ha hecho que tardara en encontrarte, pero al final te he encontrado :)

Un saludo.

Nathalie dijo...

jo, qué mal cuerpo se me ha quedado... :S

Pero muy bien escrito

un besito

Kaos Baggins dijo...

triste y desgarrador
frecuente en los telediarios lamentablemente
afortunado por poder resguardarse, estas noticias suelen traer un suceso mas despues del descrito

y2y dijo...

¡Qué dramática, menos mal que era un ejercicio del taller...! Temática aparte, me ha encantado. Bravo por esos talleres donde la gente aprende a escribir cada vez mejor.

La cónica dijo...

Lalaith, que sorpresa, verte por aquí. Estás hecha una investigadora, no se te pone nada por delante. Un beso.

Nathalie, hay situaciones duras de tragar. Ponen mal cuerpo. Pero existen. Hay que mirarlas de vez en cuando, aunque sea de reojo, desde el armario. Un abrazo.

Kaos, la lucha por la vida lleva a esconderse intuitivamente. El niño, al menos, escapa así del final prematuro. Que no tengamos que escapar a ningún lugar. O que dado el caso, escapemos. Besos.

Y2y, la vida de una mujer tiene muchas caras. Yo he mostrado dos. Ambas son reales. A veces. Esta, demasiadas veces. ¿Para cuándo podremos leer un blog tuyo?
Un abrazo.

629 dijo...

Me uno a Y2Y: ¡Bravo!