miércoles, 21 de marzo de 2007

Aguas en la memoria

Marta pasa las últimas semanas oscilando de casa al trabajo, del trabajo a casa, tic-tac. Los viernes y los sábados se ajusta los vaqueros gastados para salir y tic-tac, no se come una rosca. Los domingos visita a la familia, en Villaluenga. Juega con sus sobrinos a las carreras y ayuda a coger pimientos en la huerta. Y tic-tac, vuelve tarde a casa.

Así, día a día, tic-tac, hace el péndulo. Marta que te alejas a la izquierda, Marta que te vuelves a la derecha y, en definitiva, tic-tac, Marta que pasas por el mismo lugar.

Marta vive un octubre suave, sin desgarros, un octubre de aguas en la memoria. Vive, tic-tac, sí. Pero no llena el calendario de recuerdos.

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Del cuaderno analógico al digital, antes de que vuelva a perderse el soporte cuadriculado. Mein bester Freund me hace reír. Y cantar.

9 comentarios:

Lalaith dijo...

La vida de Marta es un poco aburrida... de vez en cuando es necesario salirse de lo establecido, romper todos los esquemas e ir a la aventura. Si no, nada tiene sentido.

Und wie ist tein bester Freund? (mira que la frase es corta pero no sé yo si la habré escrito bien).

Un beso!

La cónica dijo...

Todos somos un poco Marta, creo yo, Lalaith. No vamos a la aventura todos los días. O quizá sí.

Mein bester Freund es una canción. Semiolvidada. Mi mejor amigo. No es cualquiera,ni uno de los Stones, ni siquiera tú. Es un luchador con estribillo pegadizo. Me preguntas cómo está... lee la letra. Es un poco duro decírtelo yo...

Lalaith dijo...

No vamos a la aventura todos los días, pero creo que de vez en cuando es necesario. De vez en cuando! No siempre, sería de locos, hay que tener algo de orden.

No sabía que era una canción, y no quería preguntarte cómo está sino quién es. Tengo que volver a estudiar alemán. Buscaré la letra.

Nathalie dijo...

Supongo que todos corremos el riesgo de que nos apse algo así, que nos devore la rutina cotidiana, y lo pero, que no sepamos darnos cuenta. Así mejor que un tic-tac, un gong que nos dé un porrazo en al cabeza y nos despierte!! XD

Un besito

629 dijo...

Vaya! y yo que lleno mi baul de recuerdos cotidianos con los absurdos rutinarios! Esos también son buenos recuerdos, aunque los mejores están en cofre de plata (para que cueste perderlos o desacerse de ellos).

Para tener joyas en ese cofre no hace falta crear situaciones especiales, ni viajar al fin del mundo, ni batallar cada amor (como pensaría un amigo en común), ni romper una lanza en pro del futuro.
Sólo hace falta sentarse a recordar lo que de bueno tuvo el sandwich de esta mañana (por poner un ejemplo).
Un abrazo.

txe dijo...

jaja, mola, tic tac, mucho.

Kaos Baggins dijo...

tic-tac
pasan las horas y reimos, lloramos, sentimos, amamos, odiamos, corremos, paramos, jugamos, bebemos, bailamos....
tic-tac
pasa otra hora y hacemos lo mismo
tic-tac
hasta la aventura se convierte en rutina, si solo nos aventuramos
tic-tac
la rutina se rompe haciendo algo distinto, no solo haciendo
tic-tac
si nuestra rutina es hacer el loco, quizas la aventura sea pararnos un dia y pensar en todo lo bueno que vivimos en la rutina
tic-tac
pero solo un dia, si paramos dos, ya es rutina
tac-tic
despues de haber pensado, bailaremos, beberemos, jugaremos, pararemos, correremos, odiaremos, amaremos, sentiremos, lloraremos, reiremos y pasaran las horas
tac-tic
hasta que la rutina vuelva a ser rutina y pararemos para poner patas arriba el reloj
tac-tic
tienes razon, todos somos marta, siempre queremos algo distinto a lo que hacemos
tac-tic
a veces con razon, otras con sinrazon, pero siempre distinto
tac-tic
y para las veces que es con sinrazon, que alguien nos despierte
tararic-tararac

una vida lo que un sol dijo...

Un día escuché en la radio a Luis Mateo Díez decir: " La rutina es necesaria para el hombre, un pilar donde apoyarse para después sentirse nuevo"
Para él, tic tac, levantarse, desayunar, tic tac, ir a comprar el periódico, tic tac, sentarse a leerlo y beber agua, tic tac,... era imprescindible. Para él era inevitable para poder pensar y crear luego.

Estas palabras las recuerdo siempre cuando me digo a mí misma, ¡siempre lo mismo, Rosa!y me agobio.

Pienso que en el tictac diario siempre hay novedades, cosas nuevas, porque ningún día es igual a otro, aunque me lo parezca.
¿No deberé encontrar el equilibrio entre el tictac de todos los días y el gong que dice Nathalie?

La experiencia de ser personaquebuscatrabajo te da otra perspectiva. De algún modo, mi rutina es la no-rutina diaria y, de verdad Kaos, no quiero acostumbrarme a la no-rutina!
Gracias La cónica por tu hermoso relato de Marta y por darnos la oportunidad de explayarnos alaaa, como he hecho yo ahora.
tic tac tic tac...
(esto que he escrito ya no lo escribiré otro día, podrá ser parecido, pero no igual)
Gong!...

Muuas!

La cónica dijo...

Tic-tac el tiempo pasa y no os he contestado aún. Tarde, muy tarde, pero contesto.

Lalaith, no sé bien cómo, pero saliendo de la rutina he llegado a poner algo de orden en mi monotonía caótica. Contradicciones del ser humano, supongo.

Nathalie, si podemos despertar de forma más pacífica, me apunto al gong.

629, a veces los recuerdos del cofre de plata también son de detalles mínimos. Aunque sean traídos del fin del mundo. Debajo del uniforme, los días clónicos esconden maravillas. Muy rico, el sandwich de esta mañana, por cierto.

Txe. Gracias, tic-tac, gracias.

Kaos Baggins, ... cuánto me hiciste hecho pensar con tu respuesta. Aún no sé lo que es rutina y lo que no. A veces queremos salir de la rutina para escapar. A ningún lugar, me temo. Me gusta la alarma tararic tararac.

Una vida lo que un sol, cuánto han cambiado las rutinas, en cosa de un mes. ¿No te parece?

Besos a todos. Con retraso, pero con cariño.