domingo, 28 de enero de 2007

Viaje por el interior


Con el traqueteo

el café se removió

en la taza sin salpicar.


Cada gota, minúscula,

encajó en otro sitio del puzzle.


Al mirar la taza la hallaron igual.


Medio vacía, medio llena,

medio insulsa, medio dulce quizá,

caliente o fría, pero, en todo caso,

incapaz de explicar

por qué, cómo ni cuando

se removieron sus entrañas.
Brouwer, perdona por la errata.

6 comentarios:

629 dijo...

Y aun siendo el mismo café y la misma taza, ya no eran... ni el mismo café, ni la misma taza, que eran extraños eternos. Hasta el siguiente traqueteo.

La cónica dijo...

No eran los mismos, pero nadie hizo preguntas, nadie se dio cuenta.

Extraños eternos,...me gusta, me quedo con eso.

txe dijo...

eso me recuerda a hormigas paseando por universos bidimensionales

La cónica dijo...

Lo de Brouwer, supongo. Txe, tú eres de ciencias, verdad?

antiheroe dijo...

Un carajillo!

La cónica dijo...

Marchaaando un carajillo para Antihéroe! Lo que haga falta, usted como en su casa.