jueves, 18 de enero de 2007

A solas con Praga

La ciudad donde vivo no es hermosa. La conoci viendo a los adultos de rodilla para abajo. Algunos lugares han encogido en este tiempo. Otros no eran y ahora son.

A Madrid, gigante cercana, le debo paseos y versos. A veces me engulle con sus tuneles y sus muchedumbres, pero creo que me quiere.

Barcelona solo me ense;a su cara mejor.

A otras les dije solo: desnudate, que voy a hacerte fotos de los lunares y los tatuajes (se donde los tienes), y despues dire que fuiste mia.

Por eso, aunque ha habido otras ciudades, con Praga me siento virgen. Me va alimentando, no la devoro, ni le busco solo el lado mejor. Llegue sola y a solas me encuentro con ella un rato cada noche, pero no es soledad, es un ten con ten. Los detalles peque;os dibujan la imagen que tengo de ella: La musica, los puestos callejeros de comida, los tranvias, los mendigos, (la cerveza...?). Me reconcilio con las calles "tomadas" por turistas. Son un hervidero de culturas, de lenguas. Es jugosa esta mezcla.

La ciudad me guia, me ensegna lo que quiere. Me enreda por el mismo luga tres o cuatro veces. Otras, me muestra un rincon que fotografie ayer. Salvo fuerza mayor, no saco el plano. Ella no es pudorosa, se desnuda y muestra las marcas de luz en el aua del Vlatva y otras bellezas que me callo. Pero no es un desnudo forzado.

Entre ella y yo hay algo mas que trabajo, algo mas que ocio. No es tampoco turismo. Yo que se, es otra cosa.

Las ciudades son libros que se leen con los pies

4 comentarios:

629 dijo...

Mi ciudad sigue siendo un dormitorio de Madrid aunque lo quieran embellecer con teatros y parques enormes donde el agua que escasea sea su máxima atracción.

La ropa interior de Madrid me gusta casi más que la moda viste sus días y noches. Y con suavidad la voy desnudando.

El viaje está llenando tu mochila, pero te roba nuestra seña de indentidad. Esa Ñ que sólo echamos en falta cuando salimos fuera y descubrimos que en todos los sitios no cuecen habas. Al menos en lo que a grafía se refiere.

Almacena en tu corazón ese idilio que has conseguido con la ciudad. Eso siempre ayuda a volver.

Un abrazo.

La cónica dijo...

No conozco Madrid en pagnos menores, pero suena muy tentador, igual puedes ensegnarme un par de sitios o darme un par de direcciones, o una mirada nueva.

Creo que dejare las egnes tal cual y las tildes desaparecidas, como souvenir.

Un beso

y2y dijo...

En una día cualquiera, en medio de la semana, ¿quien podría pensar en un viaje? Y sin embargo, de repente surje. Entras en un cuchitril rodeado de gente anónima, tecleas unas palabras y de repente la magia surge y te ves en Praga. Luego, otro movimiento de muñeca y entras en un universo de poesías. No puedes visitarlas todas, hoy el tiempo apremia, pero sabes que volverás. Te ha gustado el viaje.

Pd. Sigues escribiendo muy bien

La cónica dijo...

Hola, y2y, semidesconocido, me alegra que hayas viajado de polizón a Praga. Cuélate en mi maleta y en mi casa siempre que quieras, y te animo a abrirnos las puertas de la tuya. Besos